Sinopsis
Inteligencia, desenfado y sensibilidad son los tres pilares sobre los que
se asienta esta obra, a medio camino entre la novela y el monólogo, en la que
la autora comparte con el lector, con
una actitud muy poco políticamente correcta, sus reflexiones, comentarios y
reacciones a una realidad en la que, no nos queda otra, tenemos que resistir
como podamos... Mordaz, irónica, muy aguda y también sorprendentemente tierna,
Raquel Martos nos demuestra cómo se puede pasar de sufrir a disfrutar, de la
resignación a la indignación, del odio al amor y viceversa sin las etapas
intermedias.
___________________________________________________________
Esta es la segunda novela
de Raquel Martos que leo. La primera fue Los besos no se gastan y me gusto
bastante.
No pasa nada y si pasa se
le saluda es una novela mas introspectiva, de sentimientos y pensamientos, los
de su protagonista. Clara trabaja en una emisora de radio como locutora y lo
que haga falta pero por un problema en las cuerdas vocales se ve obligada a no
hablar en seis semanas.
En este periodo de tiempo,
que está de baja laboral, es en el que la vamos a conocer a ella y a las
personas que la rodean. Al no poder hablar se ve obligada a escribir todo lo
que quiere decir y para ello usa una pizarra o el móvil.
Es una novela que se lee rápido
ya que se mezclan mensajes de whatsapp, mails y mensajes escritos en su pizarra
veleda. Pero sobre todo es una especie de monólogo en el que ella misma nos va
contando su vida, sus relaciones, sus miedos y temores y sus logros.
Es muy amena y distraída por
lo que es una buena
lectura para una tarde de ocio y para
aprovechar cualquier
momento lector.