Sinopsis
Los
dragones han acompañado a los humanos desde el principio de los tiempos.
Illarion es uno de ellos. Hace siglos, fue víctima de una traición. Los hombres
le torturaron, le obligaron a adoptar la forma humana contra su voluntad y le
arrebataron la voz. Por ello los odia.
Por su
parte, Edilyn, hija de un demonio y una mujer, detesta a los dragones porque
los considera los responsables de la destrucción de su familia. Nada desea más
que convertirse en una gran guerrera y enfrentarse a ellos. Sin embargo, el día
que conoce a Illarion, un nuevo sentimiento la invade.
Illarion y
Edilyn están destinados a odiarse, pero un poderoso vínculo les une
irremediablemente. Cuando la traición amenace con desencadenar una tragedia,
descubrirán que forman parte de un plan siniestro y que, si quieren sobrevivir,
tendrán que confiar el uno en el otro... pase lo que pase.
____________________________________________
¿Quién me iba a decir a mí
que llegaría hasta el final de la saga? Después de 25 libros (26 con este) y
más de dos años puedo decir que estoy al día con la saga de los Cazadores oscuros de
Sherrilyn Kenyon. Por lo menos en lo que se refiere a los libros publicados en
España.
Cuando las Librófilas
decidimos empezar a leer esta saga a razón de libro por mes no me imaginé que
aguantaría hasta el final porque una saga tan larga me agobiaba un poco. Pero
aquí estamos, con la última reseña de esta saga tan larga de 26 libros… por
ahora.
Este libro me ha parecido
un timo en toda regla porque es un refrito de los dos libros anteriores. En
total de nuevo tendrá unas 100 páginas de las más de 300 en las que consta esta
historia.
Me explico con lo del
refrito. En este libro nos vuelven a contar la historia de Cadegan y la de
Maxi. Los capítulos son tal cual los de los libros anteriores. Un corta-pega en
toda regla. Y esto me ha molestado mucho. Porque si no tienes para hacerle una historia
como tal a Illarion, que es el protagonista de este libro, pues con un relato -como
muchos otros que tiene la autora- habría bastado. Pero esto es alargar con un
libro más la saga porque sí y se queda tan ancha.
La marca del dragón vuelve
a estar narrado en tercera persona y en pasado. Y es el libro que menos me ha
gustado hasta la fecha de Cazadores oscuros. También es el último que hay
publicado en español, lo que quiere decir que me voy a tomar un descanso largo
de la saga porque hasta que salga el siguiente… y me pensaré si lo leo o no
porque visto lo visto puede que me vuelva a encontrar otra vez con una historia
que ya he leído de la saga.
En este caso, se supone
que tenemos que conocer la historia de Illarion y Edilyn, pero es mucho suponer
porque tienen poco protagonismo en su propio libro.
Illarion es un personaje
que podría haber tenido más recorrido que el que nos ha escrito en esta ocasión
la autora. Lo poco que se ha dejado ver me ha gustado. No puedo decir lo mismo
de Edilyn, que me ha parecido una niña (ya con una edad) caprichosa en algunas
partes del libro. No he llegado a empatizar con ella y que este la mayor parte
del libro sin aparecer no me ha molestado mucho que digamos.
La marca del dragón me ha
parecido una tomadura de pelo para los lectores que llevamos la serie al día.
No me ha gustado nada que me vuelvan a contar dos historias anteriores (y de
las más recientes) para aumentar el número de páginas de este libro.
¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído?
¿Os llama la atención?
Contadme
Reseñas anteriores:
→ Reseñas de 2016
→ Atrapando un sueño
→ Aquerón
→ El silencio de la noche
→ El guardián de los sueños
→ La noche de la luna negra
→ Un amor despiadado
→ Sed de venganza
→ El guardián
→ Tiempo sin tiempo
→ Styxx
→ Hijo de nadie
→ El estigma del dragón
→ Un amor despiadado
→ Sed de venganza
→ El guardián
→ Tiempo sin tiempo
→ Styxx
→ Hijo de nadie
→ El estigma del dragón














