COMENTARISTAS

Mostrando entradas con la etiqueta Chicago Cops. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chicago Cops. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de junio de 2019

Besos de libro #245 Chicago cops 2: Luke liberación (II)



—¡Tiene todo que ver! —Acabé con la distancia que nos separaba, hasta que prácticamente quedamos nariz con nariz—. Dime que no me quieres. —Lo reté, mirándolo a los ojos—. Mírame y dime que no te sientes atraído por mí, que lo de anoche no significó nada. Dime que son solo las imaginaciones de una niña en busca de un héroe que la rescate de su vida.
—No lo entiendes, eso no…
¡A la porra! Era Luke quien no lo entendía y me dispuse a demostrárselo.
Antes de siquiera pensarlo dos veces o de darle tiempo a reaccionar, me lancé hacia él. Envolví los brazos alrededor de su cuello y lo besé. Muchos escenarios diferentes podrían haberse dado en ese momento, pero no me decepcionó cuando respondió de inmediato. No es solo que reaccionase, es que se encargó de avivar y encender lo que en principio solo era un impulso, una necesidad de demostrarle que lo que había entre nosotros era real, que él lo sentía igual que yo. Un profundo gruñido emergió de su garganta cuando no solo le di acceso, sino que mi lengua salió al encuentro de la suya y ambas danzaron en la más hermosa y sensual de las batallas luchando por el poder, demostrando que se conocían y que querían más, que aquello era poco, que no era más que el principio. Sus brazos, que no supe cuándo se enlazaron en torno a mi cintura, desaparecieron y en su lugar sentí sus manos sujetar mi trasero con fuerza y, como si ya lo hubiésemos hecho miles de veces, en el mismo impulso él me izó y yo rodeé su cintura con mis piernas. Lo siguiente que supe fue que mi espalda chocaba con fuerza contra la puerta de mi habitación, no como para hacerme daño, pero sí la suficiente como para conseguir que mi cuerpo se encendiese con la necesidad de obtener más y que un gemido lastimero escapase de mis labios. Una de sus manos ascendió y sentí sus dedos enredarse entre mi cabello con firmeza, acercándome más, manteniéndome en el lugar, haciéndose con ese control del que tan fanático era y mostrándome cuánto me necesitaba en ese momento. El aroma y el calor de su cuerpo me envolvían, convirtiéndose en todo lo que precisaba para vivir, porque bien podría haberme fulminado un rayo en ese instante que habría abandonado este mundo feliz y con partes de él tatuadas en mi alma por toda la eternidad.
Apreté el agarre en su cuello cuando mordisqueó mis labios y, al igual que la noche anterior, roté mis caderas buscando más fricción y arrancándonos a ambos un gemido que alcanzó cada parte de aquella estancia. Mi cuerpo vibraba, mi bajo vientre temblaba y se retorcía demandando algo que no parecía llegar, y a cada segundo que pasaba, me volvía más desesperada.
—Luke… —musité, mitad súplica y mitad exigencia—. Luke, por favor…


Chicago cops 2: Luke liberación - Sara Halley

viernes, 26 de abril de 2019

Besos de libro #238 Chicago cops 2: Luke liberación (I)



Aunque era bastante reciente, reconocí de inmediato la canción A Thousand Years de Christina Perri. Hacía poco que la había escuchado por primera vez, pero aquella letra me dijo tanto de lo que yo misma sentía que no podía evitar saborearla cada vez que la oía. Y hacerlo allí, en uno de los lugares que más paz me traía con vistas al lago, en ese preciso momento y junto a Luke, era más de lo que podía soportar. Nos quedamos ambos con las cabezas recostadas contra nuestros respectivos asientos, tan solo mirándonos mientras la canción sonaba con suavidad en aquel reducido espacio. Apenas había iluminación suficiente, pero lo justo para ver sus claros ojos clavados en mí. A día de hoy, aún no sé decir quién se movió primero, quién cerró el espacio entre nuestros rostros e hizo que nuestros alientos danzasen y se entrelazasen con suavidad, pero lo siguiente que supe era que nos estábamos besando.
Comenzó con una dolorosa ternura que me desarmó, rozando con delicadeza su nariz contra la mía, para después acariciar con lentitud nuestros labios entre sí. El corazón me latía con fuerza y no quería abrir los ojos temiendo que, si lo hacía, todo se evaporaría con la misma rapidez con la que el humo se pierde con el viento. Hacía tanto tiempo que esperaba aquello, deseé vivir ese momento tantas veces a lo largo de los años, que no sabía cómo hacerlo o qué esperar, así que tan solo me dejé llevar.
Fue tierno, pero no tranquilo. Fue tentativo y también audaz. Suave y pasional. Había tal mezcla de emociones y sentimientos tras ese beso que me sentía mareada. Sentí su lengua acariciar con suavidad mis labios, no pidiendo permiso, sino demandando acceso. Y se lo di, por supuesto que se lo di. Posé una de mis manos en su rasposo mentón mientras nuestras lenguas bailaban y aquello solo pareció animarlo más. En un momento dado, rompió el beso, acunó mi rostro entre sus manos y se echó ligeramente hacia atrás, solo lo justo para poder mirarme a los ojos. Nuestras respiraciones eran demasiado fuertes y resonaban con intensidad en aquel pequeño habitáculo, el corazón me latía con la fuerza de un caballo desbocado, quería más. Lo quería todo y eso fue lo que traté de transmitirle sin palabras.
«No te detengas, ahora no».
«Esto no puede ser» pareció decir. Su rostro dibujado con una mezcla de anhelo y tormento.
«Puede ser lo que queramos que sea».
«Jen…».
Cuando vi cómo sacudía ligeramente la cabeza, musité:
—Luke… —suplicando y demandando por más.
Sus pulgares acariciaban mi rostro.
—Maldita sea…

Chicago cops 2: Luke liberación - Sara Halley
 photo 34fd7a51-3c8a-424f-aaaf-16546c7ad2a6_zpsdaed94d2.jpg

viernes, 22 de marzo de 2019

Besos de libro #233 Chicago cops 1: Reed rendición (II)



De repente, sus grandes y poderosas manos estaban a cada lado de mi cuello, con el pulgar rozando la mandíbula y el resto de los dedos enredados en mi cabello, tal como le gustaba. Tal como yo necesitaba. Solo tuve tiempo de aferrarme a sus muñecas, no estoy segura de sí era para no perder el equilibrio o para evitar que se separase de mí. Quizás ambos. Cuando estrelló sus labios contra los míos, fue tal el alivio… me sentí tan absolutamente desbordada de emociones, que ni quise ni pude evitar que un sollozo escapase desde lo más profundo de mi alma. Aquel no era un beso dulce, de ninguna manera. Es más, incluso me atreveré a confesar que, de haberlo sido, me habría sentido decepcionada. Sin embargo, sí que hablaba de pasión y de necesidad, de amor y de anhelo, de rendición y de rabia y, en definitiva, de una amalgama de diferentes sentimientos que habían estado durante un muy largo tiempo reprimidos.
Me entregué a él, a nosotros, porque nada más, nada… nada excepto sus manos tocándome, su calor rodeándome y su cuerpo engullendo el mío, importaba. Una vez que nuestras lenguas se reencontraron en un desesperado y desordenado baile, todo lo demás dejó de existir; el miedo, la precaución, las dudas, la angustia vivida en los últimos días… dejé que todas escapasen por la ventana mientras me aferraba a la seguridad que solo él era capaz de proporcionarme. Me parecía tan increíble que por fin estuviese ocurriendo que mis manos vagaban sin rumbo fijo, no sabía bien dónde dejarlas, por dónde comenzar a acariciar, a explorar, porque lo quería todo. De manera que pasearon por sus fuertes brazos, acaricié su amplio y definido pecho, me deleité un poco de más en su rasposa mandíbula y, finalmente, agarré puñados de su cabello aferrándome a él, desesperada. Si fui brusca y le hice daño no dio muestras de ello; si acaso, pareció encenderse más. En un fluido e inesperado movimiento que me hizo jadear, colocó sus manos a cada lado de mi trasero y, sin esfuerzo aparente, me levantó. De manera instintiva, mis piernas se enroscaron alrededor de sus caderas justo antes de que quedase aprisionada entre la pared y su fuerte cuerpo. El beso se profundizó, se volvió más frenético, si es que aquello era posible. Me faltaba el aire, pero había deseado tanto aquello que no pensé en separarme de él para aspirar una bocanada; aún me sentía caminando sobre una fina línea que en cualquier momento podría desaparecer y me aterrorizaba que cualquier movimiento de mi parte, por pequeño e insignificante que este pudiese parecer, dejase lo que estábamos viviendo como otra fantasía frustrada más. No, de ninguna forma sobreviviría a aquello.
Así que me dejé llevar.
Cerró un puño en mi cabello tomando el control del beso mientras la otra comenzó a vagar por debajo de mi blusa, acariciándome el abdomen, las costillas y terminando por dar un pequeño, aunque firme, apretón a uno de mis pechos.
Yo gemí y él gruñó.
De repente, había demasiados obstáculos entre nosotros, demasiada ropa y la quería toda fuera del camino. Quería sentir a Ethan, nada más.
Solo a él.
¡Jesús! Para ese momento ya me sentía demasiado excitada y eso que ni siquiera habíamos entrado en materia aún. Y así, de repente, me estrellé contra la realidad porque aquel pensamiento, algo que podía parecer nimio e inocente, me golpeó con la fuerza de un camión. Vacilé. Yo no… yo no era como las mujeres con las que él estaba acostumbrado a… relacionarse. No tenía demasiada experiencia. No es que la cantidad de sexo practicado fuese escasa —había estado dos años con Peter, ¡por el amor de Dios! —, pero tampoco era algo desorbitado. Además de Peter, solo me había acostado con otras dos personas, que calificaría más como chicos y menos como el hombre que en ese momento me sostenía. Lo que quiero decir es que, más que una cuestión de cantidad, mi miedo provenía de la calidad de lo que yo había experimentado hasta entonces. No sabía si podría estar a la altura de las expectativas que él pudiese tener con respecto a mí, a nosotros. Sé que puede parecer absurdo, pero yo no podía olvidar mis primeros días —o noches— viviendo allí. La forma en la que nos conocimos.
Él debió percibir mi tensión porque, tras un pequeño mordisco a mi labio inferior, se separó hasta dejar unos centímetros de distancia entre nuestros labios. Rozó su nariz contra la mía y yo cerré los ojos deleitándome en el placer que aquella pequeña caricia me provocaba.
—¿Estás segura?
Sí.
No.
A decir verdad, no estaba segura acerca de cómo podría resultar, pero por supuesto que sabía que aquello era lo que quería. Más de lo que había deseado nada en mi vida.


Chicago cops: Reed rendición – Sara Halley

 photo 34fd7a51-3c8a-424f-aaaf-16546c7ad2a6_zpsdaed94d2.jpg

miércoles, 6 de marzo de 2019

Chicago cops 2: Luke liberación - Sara Halley



Sinopsis
«Algunas de las batallas más importantes de nuestra vida comienzan con el miedo tomando el control». Demasiado joven, Jenna Gray conoce lo que es el miedo y entiende que los lazos de sangre no implican amor. Pero también descubre que hay personas capaces de ofrecer todo sin pedir nada a cambio. Se ha convertido en una mujer fuerte que jamás duda en luchar por aquello en lo que cree, que siempre defiende la justicia, incluso si sus métodos no parecen ser los más adecuados. Una mujer que valora su libertad por encima de todas las cosas y que, desde niña, anhela que el hombre al que ama «la vea». Luke Sullivan es un hombre de férreos principios cuyo principal objetivo es hacer lo correcto y cuidar de los suyos. Siempre se atiene a las normas, aunque ello suponga ir en contra de aquello que quiere y desea. Desde joven amará y alejará a la mujer que lo vuelve loco y sin la que no puede vivir. Porque es lo que debe hacer. Un amor que se forja a fuego lento. Que nace cuando ni siquiera eres consciente de lo que significa estar enamorado. Unos sentimientos que consumen y alimentan a partes iguales. Lazos que unen, pero que no ahogan. Una historia en la que el amor, la familia y la lealtad están por encima de todo. Una historia dura, real. De desengaños, mentiras y traiciones. Una historia en la que hacer lo que está bien no siempre es fácil. Una historia en la que no quiero que mires, sino que los veas. Que respires. Que saborees la libertad.
__________________________________________________

Buenos, pues aquí estamos con la reseña de este libro que es el segundo de la serie Chicago cops de Sara Halley. Fuera nervios, Sara que ya te he dicho que no tenías por qué tenerlos. Y sé, también, que le tenías mucho miedo a mi lectura. No entiendo por qué, la verdad. Mi opinión no tiene por qué ser ni mejor ni peor que la de cualquier otra persona que lea el libro. Solo es mi opinión. En fin, que vamos al libro que es de lo que se trata esto y me voy por las ramas.

En esta segunda parte de la saga tenemos como protagonistas a Jen y Luke. Ya me gustaron en el primer libro de la serie y en este segundo en donde los he podido conocer a fondo me reafirmo en que me gustan.

Me declaro fan incondicional del Jen, aunque haya tenido sus momentos en los que hacia el final del libro que me ha descolocado un poco. Es una chica fuerte con mucho carácter, defensora de los más débiles e indefensos. Siempre saca la cara por quien cree que lo necesita sin medir las consecuencias. Es impulsiva y no tiene pelos en la lengua. Y me encanta.

Luke también me ha gustado, sobre todo a partir de la segunda parte del libro. Porque en la primera, cuando los conocemos de muy jóvenes y los vamos viendo crecer, tiene un par de momentos que me desesperó un poco por lo cerrado y terco que es en lo que él cree que es lo correcto. Pero llegados a la segunda parte ya me ha gustado más. Es (sobre)protector con los que quiere. Es noble, recto y legal. Es buen amigo de sus amigos y quiere a su familia por sobre todas las cosas. Un amor de chico y cabezota como él solo. Y como Jen.

No me digáis que no son tal para cual. Hacen muy buena pareja, tienen química cuando están juntos y sus diálogo-peleas no tienen desperdicio. De verdad tenéis que conocerlos.

Chicago cops: Luke liberación está narrado a dos voces por nuestros dos protagonistas, lo que me parece un acierto total. Ya sabéis lo que me gustan los libros cuando están contados por los dos protagonistas. Es la mejor forma de conocerlos a los dos porque podemos ver sus puntos de vista desde la primera persona. Tanto Jen como Luke nos cuentan la historia en pasado alternándose los capítulos entre ellos.




Reed rendición y Luke liberación (RR LL, no sé si Sara Halley lo habrá hecho a posta y diría que sí) son historias paralelas. Al contrario que otras series, estos libros ocurren de forma más o menos simultánea a partir de la segunda parte del libro. Cuando lo empecé a leer creía que me iba a encontrar con la historia a partir de donde la dejamos con Ethan y Mia pero no ha sido así ya que las dos transcurren más o menos a la misma vez. Y esto también me ha parecido un acierto porque, por lo menos yo, no estoy acostumbrada a que esto sea así.

De las casi 500 páginas que tiene el libro, la mitad me las leí casi de una sentada. Engancha desde el principio y, como ya conocemos a los personajes y la situación, entramos directamente con la historia de lleno.

Sara, me has hecho sufrir un poquito con tantas idas y venidas de este par de dos porque estaba temblando de que en cualquier momento encendieran la mecha que los llevara a otra discusión. Pero es que hasta discutiendo tienen química.

La única pega que le voy a poner al libro es la encuadernación. Los libros en papel de amazon se estropean con mirarlos o simplemente tenerlos en la estantería. Así que imaginad como esta mi ejemplar después de haber viajado en el bus de casa al trabajo y viceversa los días que me ha durado la lectura. Pero lo atesoro con mucho cariño por esa preciosa dedicatoria.

No puedo dejar de comentar la ilusión que me ha hecho encontrarme entre los agradecimientos. Ya sabía algo porque un pajarito me lo había dicho, pero igualmente me ha hecho ilusión estar presente. No sabes cuánto.

Chicago cops: Luke liberación es un libro que engancha desde el principio, con unos personajes fuertes, con carácter y muy luchadores que tendrán que pelear por la felicidad con uñas y dientes en contra de ellos mismo muchas veces. Es una lectura amena, que se lee prácticamente solo y apasionada como son Jen y Luke.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme
 photo 34fd7a51-3c8a-424f-aaaf-16546c7ad2a6_zpsdaed94d2.jpg

viernes, 25 de enero de 2019

Besos de libro #227 Chicago Cops: Reed Rendición (I)



Abrí los ojos, tomé aire y con la vista clavada en los azulejos frente a mí, le pregunté en voz baja:
—¿Qué estamos haciendo, Ethan?
—No lo sé. —Acarició mi sien con su rasposa barbilla y me incliné hacia él. Necesitando más. Demandando más—. Que me condenen si tengo alguna jodida idea de lo que está ocurriendo. Solo sé que quiero estar aquí.
Dios, yo también lo quería.
Dio un pequeño apretón a mis dedos antes de deslizar las manos en una suave y tortuosa caricia ascendente, pasando por mis brazos, mis hombros… y después continuó bajando hasta anclarlas a cada lado de mis caderas. Acercó la nariz a mi cabello e inhaló profundamente. Dejó la frente apoyada sobre mi coronilla mientras su respiración se volvía más agitada.
—Ethan… —musité con voz entrecortada. Cuando le escuché murmurar un frustrado «joder», no pude resistirlo más y me giré para mirarlo. Necesitaba alguna guía, algo, lo que fuese que me ayudase a decidir. A actuar. Y no podía pensar en nada mejor que en sus ojos, aquellos que siempre me decían todo aquello que las palabras no eran capaces de expresar.
Me puse de puntillas y coloqué mis manos a cada lado de sus mejillas en una tierna caricia. Adoraba la sensación de su barba raspando mi piel. Cuando cerró los ojos, decidí probar. Quise tomar aquello que llevaba semanas anhelando. Me arriesgué y rocé mis labios contra los suyos. Teniendo en cuenta que fue poco más que un susurro, no sé si aquello se podría considerar un beso, pero así lo sentí en lo más profundo de mi ser, como el más dulce reencuentro de todos los tiempos. Miré su ceño fruncido, se veía como si estuviera sufriendo, pero quise pensar que sentía lo mismo que yo: que en el supuesto de que aquello saliera de la peor forma posible, lo tomaba como el más dulce de los castigos. Cerré los ojos cuando sus manos rebuscaron hasta colarse bajo mi camiseta y se instalaron en mi cintura con un firme, aunque suave, agarre. Piel con piel, me alimenté de su calor. Cogí fuerzas con ese simple contacto y volví a rozar nuestros labios para, acto seguido, morder con suavidad su labio inferior.
—Mia… —murmuró con voz ronca.
—¿Hmm? —Hice lo que llevaba soñando desde la noche que nos conocimos: besar aquel dichoso hoyuelo. Raspé su barbilla con los dientes, siempre con suavidad. Inhalé profundamente, alimentándome con su aroma, con aquella esencia que le pertenecía a él en exclusiva y a la que me había vuelto adicta; dejé que mis labios vagasen por su mentón, por el cuello y, apoyando las manos en su pecho, me detuve en el hueco que conectaba con su hombro. Me deleité al percatarme de que tenía la piel de gallina a causa de mis caricias. No podía tener suficiente de él. Siempre fui una mujer precavida, pero aquella noche, en aquel preciso momento, decidí lanzar por la ventana cualquier resquicio de prudencia.
—Mia —advirtió de nuevo cuando mis manos comenzaron a vagar por sus pectorales. Hundí más la nariz en el hueco de su cuello y dejé escapar un pequeño quejido cuando fueron sus manos las que comenzaron a moverse y a explorar bajo la tela de mi camiseta—. Necesito que te detengas — gruñó cuando mordisqueé su piel con suavidad—. Necesito que me digas que no.
Lo ignoré.


Chicago cops: Reed rendición – Sara Halley

 photo 34fd7a51-3c8a-424f-aaaf-16546c7ad2a6_zpsdaed94d2.jpg

jueves, 29 de noviembre de 2018

Entrevistando a... #7 Sara Halley



Hola a todos. ¿Qué tal estáis? Hoy tenemos invitada en el blog en esta sección que está siendo habitual desde hace unos meses. Hoy pasa por aquí ni más ni menos que Sara Halley, una escritora de mucho talento que esta solo empezando y una persona encantadora y supersimpática. Os dejo con su entrevista. Espero que os guste.

________________________________________________

¿Quién es Sara Halley?

Pues solo soy una novata más intentando abrirse paso en este mundillo. Queriendo que la lean y esperando emocionar a quien lo haga. Habrá quien me conozca por mis post en facebook y habrá quien esté leyendo esto y no tenga ni la más remota idea de lo que hablo. En cualquier caso, lo que veis es lo que hay, supongo que soy bastante transparente.

¿Escribes y/o trabajas?

Escribo, trabajo, cuido de mis pequeños y hago lo que haga falta. Lo que está claro es que tiempo de aburrirme no tengo, de hecho, creo que, si el día tuviese cuarenta horas en lugar de veinticuatro, también me faltaría tiempo para todo lo que tengo que hacer.

¿Cuándo empezó tu interés por los libros? Tanto como lectora como escritora.

Pues como lectora desde que puedo recordar, aunque es verdad que tuve una época en la que no quería coger un libro. Sí, esas famosas lecturas obligadas en el instituto pueden hacer eso con alguien a quien le gusta leer, después de que le encasqueten libros que no le gustan en absoluto. Flaco favor hacen, la verdad. O al menos en mi caso fue así.

Como lectora, ¿qué tipo de historia buscas cuando te acercas a un libro?

Lo único que quiero es que me emocione. Aunque generalmente me decanto por la romántica, leo de todo y no cierro puertas a ningún género. Y puede que suene trillado, pero quiero algo diferente, que destaque por algo, lo que sea y por encima de todo, lo que dije al principio: que me emocione. Me gusta llegar a la última página y suspirar con ese buen sabor de boca que te dejan algunas historias. La resaca literaria es a la vez maravillosa y una faena porque exiges mucho más a la siguiente historia en la que te sumerjas, pero esto no tiene por qué ser algo negativo.

¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué tipo de música te gusta?

Me encanta el cine, aunque la falta de tiempo últimamente me ha hecho tenerlo un poco abandonado. La música y la literatura no faltan ni un solo día de mi vida. Y la verdad es que soy una persona bastante sencilla, porque me gusta tomar algo tranquila en una terracita al sol cuando hace buen tiempo, quedar para tomar un café y estar tan a gusto que pasen las horas sin darnos ni cuenta. Amo cuando una cañita acaba convirtiéndose en un día entero en el que acaban faltándote horas para seguir disfrutando con esa persona. Ese tipo de cosas. Como digo, muy normalita.

En cuanto a la música: ¡Rock & Roll, baby! Jajaj J Es verdad que tengo un gusto de lo más variado, pero el rock es lo que casi siempre escucho, seguido de cerca por el soul y el piano. ¿Ves? Variado, desde luego que conmigo nunca sabes qué esperar, eso seguro.

¿Cómo es el proceso de creación en tu caso? ¿Es antes la historia o son los personajes?

Pues es que igual te suena raro, pero la historia va surgiendo casi al mismo tiempo que el personaje. Moldeo y acoplo en función de lo que cada uno necesita, quiere o lo que creo que tiene que hacer. No sé si me explico, a veces no me entiendo ni yo, la verdad.

¿Qué te ha llevado a la autopublicación? ¿Te has planteado en algún momento mandar tus libros a las editoriales?

Fíjate que cuando por primera vez pensé en escribir, no tenía ni idea del tema de la autopublicación. Pensé lo típico: escribir la historia, enviarla a editoriales y encomendarme a los astros. Pero una vez que comencé a moverme por facebook con este perfil y a relacionarme con autores y lectores, descubrí qué era eso de la autopublicación y me picó el gusanillo. No he enviado ningún manuscrito a nadie, estoy muy feliz así y puedo decir que no tengo ninguna intención de enviar alguna historia en un futuro ni cercano ni lejano. Sí, ya sé que nunca se sabe y que no se debe hablar muy alto, pero es que estoy muy feliz así. Es algo que ni me planteo.

¿Desde que surge la idea para una historia sabes cómo va a acabar? ¿Planificas tus libros o vas improvisando sobre la marcha?

Sé perfectamente cómo quiero que acabe, ahora bien, el modo de llevarlos hasta ese punto es otra historia completamente diferente porque soy más dada a la improvisación que a la planificación. Te prometo que a veces veo post de otras autoras con unas libretas supercuquis, anotaciones, post its, todo medido, señalado… y pienso: «joer, pero si soy un desastre». Modifico, pongo, quito, subo y bajo en función de cómo vaya desarrollándose la historia entre los personajes, esa es la verdad. ¿Una locura hacerlo así? Puede ser, pero a mí me funciona y ni siquiera voy a intentar hacerlo de otra forma porque me estrellaría con todo el equipo.

¿Te inspiras en alguien a la hora de crear a tus personajes o son creación totalmente tuya? ¿Le das mucho uso a Pinterest?

Ahh… ¡Bendito Pinterest! Jajaj La verdad es que me los invento, los creo con unos rasgos muy específicos y luego tengo el problema de encontrar a una persona que encarne a ese personaje tal y como yo lo veo en mi mente. Es un problemón porque siempre les falla algo, así que no te podría decir la de horas que paso en pinterest buscando y buscando. Muy sacrificado, lo sé ;)

¿Tienes algún sitio, hora o manía a la hora de sentarte a escribir?

Siempre lo hago en mi oficina y en cuanto a horario, me adapto al modo en el que van desarrollándose los días. Normalmente escribo por las tardes si puedo aprovechar algún ratito y por las noches, cuando mis peques se duermen. Manías… música de fondo y café o coca cola no pueden faltar en mi mesa. Aunque bien lejos del teclado, por si las moscas.

¿Qué se siente cuando un lector te dice que le ha gustado tu libro?

Todas y cada una de las veces que te dicen eso es un auténtico subidón. Es como si te estuvieran dando un empujoncito más. Una sensación difícil de describir y también que a veces resulta complicada de gestionar, al menos a mí porque hay personas que te dicen cosas tan bonitas que me parece que «gracias» se queda corto, pero es que es todo cuanto puedo decirles.

¿Qué es lo más bonito que te han dicho de tu libro? ¿Y la crítica más negativa? ¿Te esperabas tan buena acogida?

Crítica negativa no he tenido ninguna hasta el momento y me sorprende porque, aunque no quiero recibirlo, llevo desde que salió el libro esperando el golpe. Sí que ha habido valoraciones algo más bajas, pero es algo lógico que a todo el mundo no le llega la historia del mismo modo. Vaya, lo raro sería que a todo el mundo le encantase.

Lo más bonito vino de una mujer que me escribió a las pocas horas de haber acabado el libro. Me contó que estaba pasando por un momento sentimental muy complicado y me dio las gracias por emocionarla y por hacerla derramar lágrimas que venían de vivir algo bonito, aunque fuese a través de unos personajes. Nunca olvidaré esa conversación y creo que es una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca.

En cuanto a la acogida, no. ni de lejos me esperaba que esta historia llegase tan bien y a tanta gente, es algo que todavía me sigue dejando alucinada, la verdad.


Cuéntanos un poquito cómo surgió la idea para la serie de ‘Chicago cops’.

El primer personaje que creé fue Mia, seguida de Reed. En principio ni siquiera pensé en una serie, esa es la verdad. Iba a ser solo una historia de un chico y una chica, nada más. Pero a medida que fui creando al resto de personajes dije: buah, pues cuatro compañeros y cuatro historias. No se hable más. Luke si que aparecía en el primer esquema que me hice en mi cabeza, pero Terry y Tucker, no. Ellos llegaron después. Como he dicho antes: mucha improvisación. Ideas locas que se te van ocurriendo y empiezas a dejar paso a los: y si…

Una cosa que siempre me pica la curiosidad es el tema de los nombres de los personajes. En tu caso, ¿cómo los bautizas? ¿De dónde surgen sus nombres?

Soy un poco especial en ese sentido porque me fijo en varias cosas. Por un lado tengo en cuenta el significado de los nombres, no me preguntes por qué, pero para mí esto es muy importante. Llámalo manía si quieres. Por otro lado necesito que vaya acorde con el aspecto y la personalidad del personaje. ¿Podría haberse llamado mi protagonista femenina Vivian, por ejemplo? Pues no. sin embargo Mia le iba perfecto. No solo es un diminutivo de María y significa “la elegida” sino que encarna a la perfección a mi chica que es fuerte y dulce a la vez. A esto me refiero. Pues así con todos, es una locura.

Si llevaran al cine tu libro, ¿qué actores te gustaría que encarnaran a tus personajes?

Nina Dobrev tiene que ser Mia, sí o sí. Y para Reed, aunque siempre lo he visto como Ryan Paevey, tampoco me importaría Brant Daugherty.

Estás a punto de sacar tu segundo libro (si no ha salido ya en estos días), ¿qué expectativas tienes con él?

Uff… no lo sé. Me da un poco de vértigo pensar en eso si te soy sincera. Lo único que espero es no defraudar y que les guste tanto como el primero. Si consigo que le gente que me lee se emocione, lo estaré haciendo bien. Sí que aviso que esta historia es muy, muy diferente a la de Reed.

Ambientas tus libros, por lo menos el que yo he leído y el que estoy deseando leer, en Chicago. ¿Alguna razón en particular por esta razón?

Es una ciudad que me atrae, pero además me fijé en índices de criminalidad, todo el tema de bandas callejeras y programas para chicos en riesgo de exclusión social, que son varios de los puntos fuertes del libro. La verdad es que me fijé un poco en todo eso.


¿Qué tiene España, o no tiene, para irnos a vivir historia fuera de nuestras fronteras?

No puedo explicártelo pero es que no me nace ambientarla aquí, al menos de momento. Y fíjate que tenemos ciudades y rincones absolutamente mágicos en nuestro país, pero es que no me sale, no sé por qué. Además, es que sería mucho más fácil a la hora de incluir ciertos conceptos o cosas tan nimias como comidas, expresiones, etc. Porque ya las conoces y forman parte de tu día a día e incluso si no es así, solo tienes que entrar a facebook a preguntar a cualquiera de los contactos que tienes repartidos por la geografía española y seguro que alguno te resuelve la duda en menos de cinco minutos. No que, al ambientarlas en otro país, si quieres hacerlo bien, también tienes que investigar sobre eso. Me estoy dando cuenta de lo que me gusta complicarme la vida jajjaj.

¿Tienes personas de confianza a las que le das a leer en primicia tus libros para que te den opinión antes de mandarlos a ninguna editorial?

Sí que tengo varias personas de confianza. La primera por cuyas manos pasa es Carol, que no es solo mi correctora sino también mi amiga. Confío en su criterio y como siempre le digo: golpéame sin miedo. También hay otras dos personas a las que les voy a confiar esta historia antes de que vea la luz, porque los quiero y confío en ellos. Como siempre digo, prefiero que me golpee alguien a quien quiero y en la intimidad, antes de estrellarme cuando salga a la luz y no haya vuelta atrás. Estoy segura de que ellos verán cosas que a mí se me escapen.

A parte de esta serie que estás publicando actualmente, ¿tienes algún otro proyecto en mente?

Pues tengo varios. Por un lado un relato para una antología solidaria que tardará poquito en salir y en la que participamos un gran número de autores. “Fuera de tiesto” se llama el proyecto (no la antología) y todos nos hemos salido de nuestra zona de confort a la hora de escribir; género Z me ha tocado a mí, ni más ni menos.

Luego tengo otro relato para otra antología con un maravilloso grupo de autoras y que, si todo va bien, verá la luz en febrero.

Un proyecto loco del que todavía no puedo hablar, pero con el que estoy deseando ponerme a trabajar y que creo que sorprenderá mucho. Y aparte de todo esto, continuar con mis chicos de Chicago Cops, no puedo dejarlos a medias, por supuesto.

¿Cómo ves el panorama editorial ahora en España?

Sinceramente, creo que hay muchísima oferta porque, por supuesto, también hay muchísima demanda. Pero en cuanto a editoriales creo que el mayor problema está en que hay poca variedad. No quiero decir que haya malos libros o de poca calidad, ni muchísimo menos, pero es que veo que casi todo lo que publican va por la misma línea; si te fijas hay un abanico mucho más amplio donde elegir en el mundo de la autopublicación. Al menos yo estoy descubriendo a autores que son una auténtica pasada en estos últimos años y curiosamente ninguno de ellos está con editorial. No sé si es porque las editoriales se han acomodado y no arriesgan o porque estos autores prefieren volar solos.

Déjenos usted todas sus redes sociales para que podamos acosarla bien.

Jajaj vale, pero acósame con cariño. Fácil:
En facebook e instagram podréis encontrarme como Sara Halley.
Twitter soy @saramoratos, aunque ya aviso que apenas lo miro, no termino yo de entenderme con el pajarito.
Y ya está, no hay más. ¿O sí? No me digas que hay más…

Para terminar la entrevista, ¿algún mensaje para tus seguidores/lectores?

Hay quien me dice que me cuesta resumir y si has llegado hasta aquí no quiero hacerme más pesada; ya tiene su mérito que hayas aguantado todo lo que he soltado sin mandarme a la porra, por lo que intentaré ser muy directa e ir al grano:
GRACIAS.
Jamás podré decirlo las suficientes veces para que entendáis todo lo que me estáis dando.
Así que mil veces gracias y, por supuesto, ¡nos leemos!
Muchas gracias por tu tiempo, y por ofrecerme la oportunidad de entrevistarte.

Muchísimas gracias a ti por la oportunidad y por pensar en mí para esta entrevista. Ha sido todo un lujazo que me permitas estar en tu rinconcito, Neftis. Un beso enorme.

Muchas gracias, Sara por pasarte por este rinconcito y por contestar mi interrogatorio. Espero con mucha ilusión tu segundo libro que estos personajes pueden y darán mucho juego.


Reseña de la autora en el blog:


 photo 34fd7a51-3c8a-424f-aaaf-16546c7ad2a6_zpsdaed94d2.jpg