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viernes, 26 de junio de 2015

Besos de libro #63 El abrazo de las tinieblas


-¿Quieres saber por qué hice lo que hice? –frunció las cejas oscuras como si por primera vez se permitiera considerar el asunto-. En el fondo, es muy simple. Porque sin el valor que muestras para enfrentarte a todo lo que has pasado, sin tus constantes tejemanejes a mi espalda, sin el fuego de tu odio, tu desprecio y la esperanza que veo en tus ojos cuando me miras… -dejó escapar el aliento entre los dientes apretados-. He vivido a la sombra de mi padre toda mi vida, y eres la única luz que soy capaz de ver. Y pase lo que pase, me niego a extinguir esa luz.
Cleo le miró fijamente, atónica, hasta que él frunció el ceño y le dio la espalda.
-¿Satisfecha, princesa? Ahora deja de hacerme preguntas estúpidas.
Tan pronto como empezó a recuperarse de la impresión, una carcajada incontrolable surdió de la garganta de la princesa. Al oírla reír, Magnus la miró de soslayo y un destello de dolor atravesó su rostro.
-Así es, princesa. Ríete de mí. La verdad es que es divertido.
Ella se rio hasta que le saltaron las lágrimas, bordeando la histeria.
-Es… solo… lo que me dijo Nic.
-¿Y qué demonios te dijo?
A Cleo le costaba respirar. Era como si una mano invisible le aferrara la garganta.
-Que pensaba que me estaba enamorando de ti.
Magnus la miró fijamente.
-Que estupidez.
-Lo sé. Porque sería imposible. Nunca. ¿Cómo podría enamorarme de ti? Te odio.
Y al segundo siguiente, Cleo le estaba besando, y ni siquiera estaba segura de quien había dado el primer paso. Había sido demasiado rápido, y no había forma de pararlo. Los labios de él se apretaron contra los de ella, las manos de Cleo se hundieron en su camisa, se deslizaron por sus hombros y se enredaron en su pelo. Él la atrajo hacia sí hasta que estuvieron completamente pegados.
Era un beso desesperado. Violento, incluso.
Pero tenía que serlo. Cleo había acumulado demasiados sentimientos mientras la batalla contra aquel muchacho que le había destruido la vida se desataba en su interior. Aquel muchacho que le había salvado la vida, que era cruel y amable, fuerte y débil. Egoísta y desinteresado a la vez.
Aquel muchacho que, en un solo momento de miedo y debilidad, le había arrebatado algo especial. Sabía que jamás podría perdonarle aquello. Aquel muchacho con el que se había visto obligada casarse.
Ese era el muchacho que la besaba sin reservas, como si se estuviera ahogando y ella fuera el aire que respiraba.
El abrazo de las tinieblas Morgan Rhodes

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11 comentarios:

  1. Hola^^
    No está nada mal el beso, aunque el libro no me llama nada.
    besos!

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  2. No he leído el libro, pero el beso se ve muy apasionado :)
    Besos!

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  3. Pues no lo conocía pero fue un buen beso <3

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  4. estos besos se te quedan clavados
    un besote

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  5. No he leído ese libro pero me ha gustado el beso^^
    besotes

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  6. El libro no lo conozco, ¡pero me encanta el beso!

    Besos

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  7. Siempre comento esta sección diciendo que me encanta la idea de colgar los besos, pero es que son tan monos *__*

    Un beso, nos leemos!

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  8. Tengo que leerlo jajajaj siempre me picas con estas entradas xD

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  9. Hola Neftis un beso con muchos sentimientos enfrentados, interesante, :)

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  10. hola hermosa, que buenas frases!! un beso

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  11. hola, no sabes donde se puede descargar el libro?

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