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viernes, 9 de septiembre de 2016

Besos de libro #116 Los pilares de la tierra



-Me alegra comprobar que te encuentras bien... ¡Estábamos preocupados por ti! -exclamó Aliena.
Sin pensarlo, le echó los brazos al cuello y lo besó. fue un beso muy breve, poco más que un roce; pero entonces, al separarse sus labios, Jack le rodeó la cintura con los brazos, sujetando su cuerpo suavemente aunque con firmeza contra el suyo, y Aliena se encontró mirándole a los ojos. En lo único que podía pensar era en los feliz que se sentía de que él estuviera vivo y sin haber sufrido daño alguno. Le dio un apretón afectuoso. Y, de súbito, Aliena tuvo conciencia de su propia piel. Podía sentir la aspereza de su camisón de lino, y el cuero suave de sus botas y el cosquilleo en los pezones al apretarse contra el pecho de él.
-¿Estabas preocupada por mí? -preguntó Jack, asombrado.
-¡Pues claro! Apenas he dormido.
Aliena sonreía feliz pero Jack tenía un aspecto terriblemente solemne, y, al cabo de un momento el talante de él se impuso al suyo, lo que se sintiera extrañamente conmovida. Podía oír los latidos de su corazón y empezó a respirar más deprisa.
-Estoy muy bien -dijo Jack-. Todo marcha a la perfección.
-Me hace tan feliz... -susurró Aliena.
Jack inclinó su cara sobre la de ella, y sus labios se encontraron. Fue un beso dulce. Aliena cerró los ojos para concentrarse en aquella sensación. La boca de Jack se movía sobre la suya, y le pareció algo natural abrir los labios. De repente, su propia boca se hizo sumamente sensitiva, hasta el punto de poder sentir el tacto más ligero, el menor movimiento. La punta de la lengua de Jack le acariciaba el interior de su labio superior. Aliena se sentía tan abrumada de felicidad que se le llenaron los ojos de lágrimas. Apretó su cuerpo contra el de él, aplastando sus suaves senos contra su duro pecho, sintiendo los huesos de sus caderas incrustados en su propio vientre. Ya no era tan sólo que sintiera alivio porque Jack estuviera a salvo y alegría de tenerlo allí. Ahora era una nueva sensación. Su presencia la emocionaba hasta el punto de hacer que se sintiera mareada. Abrazada a su cuerpo, necesitaba aún más sentir su presencia, tenerlo todavía más cerca. Le acarició la espalda. Quería sentir su piel; pero la ropa se lo impedía. Sin pensarlo, metió la lengua entre los labios de Jack, que emitió un gemido de placer.


Los pilares de la tierraKen Follett
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10 comentarios:

  1. Hola! Me encanta este libro, es uno de mis favoritos. El fragmento, también me ha gustado mucho.
    Besos!

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  2. ¡Holaaa! Pues mira qué beso, jajaj, la verdad es que la escena sale de las letras *-* es impresionante ;)
    ¡Besoss! :3

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  3. Hola :D
    No he leído este libro pero me gustó <3.
    Saludos

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  4. Que bonito beso >.<
    Lo tengo pendiente!!

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  5. Me encanta este libro, sus personajes, su historia y sus villanos, para mi, de los más crueles que he conocido nunca.
    Besos !

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  6. ¡Hola! no lo he leído pero la escena me ha gustado :D
    Besos.

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  7. Hola Neftis leí el libro hace dos o tres veranos y me gustó mucho. El beso que nos traes no está nada mal. Gracias por compartir.

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