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lunes, 30 de marzo de 2020

Entrevistando a... #18 Carol S. Brown



Muy buenas a todos. Hoy tenemos como invitada en la sección ‘Entrevistando a’ a Carol S. Brown que ha tenido la amabilidad de contestar a las preguntas que le he mandado. Os dejo con ella. Que disfrutéis con ella.

¿Quién es Carol S. Brown?

Hola 😊 Soy Carol, tengo 25 años y nací en un pueblo de Alicante, aunque ahora vivo en Barcelona. Me gusta viajar, leer (por supuesto XD), y escribir cómo mis personajes se enamoran, entre otras cosas.

¿Escribes y/o trabajas?

Ambas. Trabajo en una editorial y, además, hago malabares para encontrar tiempo para escribir.

¿Cuáles son tus aficiones?

Como decía antes: leer, viajar, cocinar, pintar… Ver muchas series jajaja

¿Cuándo empezó tu interés por los libros? Tanto como lectora como escritora.

Como lectora, desde bien pequeña. Mi madre es una lectora empedernida y he crecido entre libros. Ella se encargaba de leerme cuentos todas las noches hasta que fui capaz de leerlos sola. No recuerdo una época en la que no tuviera un libro en la mano.

En cuanto a la escritura, tenía mis relatillos cortos cuando era adolescente, pero no intenté escribir una novela hasta los 17 o 18.

Como lectora, ¿qué tipo de historia buscas cuando te acercas a un libro?

Leo variado. Romántica histórica, por supuesto. Pero también contemporánea, novela negra, histórica, clásicos, fantasía… Me gustan casi todos los géneros, así que busco algo que me atrape, me emocione, que haya una historia de amor bonita y me tenga en vilo. Sabes que estás leyendo un buen libro cuando no dejas de pensar en el tiempo que te queda para poder cogerlo de nuevo.

¿Qué fue lo que te decidió por escribir tu primer libro?

Admito que escribir una novela me parecía un mundo. Fue una amiga mía la que me dio el empujón. Ella también escribía y me animó a intentarlo. Entonces, de repente, tuve una idea que era demasiado larga como para ser un relato. Así que me lancé a la piscina. Y hasta hoy. 


¿Cómo es el proceso de creación en tu caso? ¿Es antes la historia o son los personajes?

Depende. Normalmente llegan antes los personajes, como fue en el caso de los Daventry, de Jaque al lord. De hecho, tengo a medias un proyecto de fantasía (#ProyectoVisión) en el que, literalmente, soñé con los seis personajes principales y, a partir de ellos, monté la historia.

¿Desde que surge la idea para una historia sabes cómo va a acabar? ¿Planificas tus libros o vas improvisando sobre la marcha?

Improviso. Soy totalmente brújula. Cuando intento montar una escaleta, jamás la sigo tal cual. Simplemente los personajes hacen lo que les da la gana. Pero es divertido y me siento cómoda con ello. Nunca sabes qué pasará.

¿Te inspiras en alguien a la hora de crear a tus personajes o son creación totalmente tuya?

No son míos al 100%, pues suelo coger algún rasgo característico de gente cercana a mí y aplicarlo en el personaje. Quitando eso, son creación mía en su totalidad. Trato de ponerlos en distintas situaciones para crear su personalidad: ¿Qué haría Gwen Daventry si entrase a una cafetería moderna y alguien le tirase el té encima? Pues enfadarse mucho y cantarle las cuarenta a la pobre persona que hay sido. Con toda probabilidad conseguiría que la invitasen a merendar jajaja

¿Tienes algún sitio, hora o manía a la hora de sentarte a escribir?

Suelo escribir en el sofá, con el portátil encima. Es donde suelo estar más cómoda. La hora suele ser por la tarde o por la noche. Y debo tener la libreta correspondiente al manuscrito cerquita. Ahí es donde apunto todo.

¿Qué se siente cuando entras en una librería y ves tus libros colocados en las estanterías para que la gente pueda comprarlo?

Vértigo. Todavía no me lo termino de creer. ¿Realmente mi historia está ahí? Pero es una sensación muy bonita al mismo tiempo.

¿Qué es lo más bonito que te han dicho de tus libros? ¿Y la crítica más negativa?

Me encanta cuando alguien me escribe y me dice que le ha encantado la historia o que está esperando con ansia el siguiente libro. Me emociona. En cuanto a las críticas negativas, intento no leerlas por salud mental. Es evidente que no le puedes gustar a todo el mundo, pero, para mí, una crítica negativa es aquella que se hace para hacer daño. Una crítica constructiva tiene mucho más valor para mí, y trato de aprender de ellas. A las negativas no vale la pena darles bombo.

¿Cómo conseguiste que te publicaran tu primer libro?

Envié una propuesta a la editorial, que tenía abierta la recepción de manuscritos.

Tienes varios libros publicados con distintas editoriales, ¿cómo te decides por editorial a la hora de mandar el libro en cuestión?

En el caso de Romantic Ediciones, me presenté a su certamen y salí finalista. Así que diría que ellas se decidieron por mí y han tratado mis historias de maravilla (¡Mil gracias!). En el caso de Kiwi, me pareció una editorial que adoraba la romántica y trataba genial a sus autoras y autores. Así que decidí probar suerte cuando abrieron la recepción de manuscritos, pues pensé que Jaque al lord encajaría en el catálogo. Y mi editora me fichó (¡Gracias, Teresa!).


¿Te ves autopublicando?

No descarto nada, aunque no en un futuro cercano. Ahora los Daventry me tienen muy ocupada jajaja

Cuéntanos un poquito cómo surgió la idea para ‘Jaque al lord’ y ‘Alas de cristal’. ¿Habrá más partes?

Puedo decir con seguridad que los Daventry me salvaron. Los cinco hermanos entraron en mi vida como un tornado cuando pasaba por un bloqueo escritoril inmenso. No sé cuánto tiempo estuve sin poder escribir una palabra, pero no estaba pasando por un buen momento personal y nada fluía. Solo me apetecía leer, por alguna razón, los libros de la Hermandad de la Daga Negra (¡Gracias, Ward!).

Y todavía me acuerdo como si fuera ayer. Una tarde de verano estaba con mis padres viendo la TV y, de repente, aparecieron como un flash. Cinco hermanos: alborotadores, competitivos y divertidos. Una madre que quiere casarlos a cualquier precio. Una cotilla que lo sabe todo. El ajedrez. Y Gabriel, Sophie, Simon, Gwen y Michael saludaron, se sentaron en el sofá de mi mente y ahí siguen. Creo que nunca he escrito con tanto fervor como cuando aparecieron ellos.

Y habrá más partes. De hecho, estoy trabajando en el tercer libro. Mi intención es que cada hermano tenga su historia.

Una cosa que siempre me pica la curiosidad es el tema de los nombres de los personajes. En tu caso, ¿cómo los bautizas? ¿De dónde surgen sus nombres?

Suelo mirar webs tipo «Nombres de la era victoriana» o «Nombres de bebés de origen inglés». Pero hay tres excepciones: Will, de El renacer de Gabrielle, se llama así por William Herondale (Cazadores de sombras), uno de los mayores amores literarios que he tenido jamás.

Gabriel Daventry, por otro lado, se llama así en honor al protagonista de Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja, de Sarah MacLean, una de las autoras que hizo que me enamorara de la romántica histórica. Y Sophie se llama así por mi sobrina, Sofía.

¿Tienes algún proyecto a la vista?

Tengo muchos en la cola, pero los Daventry están los primeros de la lista. Estoy inmersa en la historia del siguiente hermano.

¿Tienes personas de confianza a las que le das a leer en primicia tus libros para que te den opinión antes de mandarlos a ninguna editorial?

Sí, por supuesto. Por un lado, mi madre, que lleva tantos libros a sus espaldas que confío mucho en su opinión. Luego tengo a mi hermana y a mis amigas, Helena y Lara, que son mis principales críticas. Después, dependiendo de la temática busco a lectores que cojan el libro y me ayuden con la documentación. Por ejemplo, mi amiga Lourdes, que es músico, me ayudó muchísimo con toda la parte musical de Alas de cristal.

¿Cómo ves el panorama editorial ahora en España?

Es difícil hacerse ver por la gran oferta que hay, pero me alegra ver que están surgiendo voces, sobre todo femeninas, que son una maravilla.

Déjenos usted todas sus redes sociales para que podamos acosarla bien.

Twitter: @CarolS_Brown
Instragram: carols__b

Para terminar la entrevista, ¿algún mensaje para tus seguidores/lectores?

Muchísimas gracias por todo el cariño y amor que le dais a mis historias. Sois geniales.

Muchas gracias por tu tiempo, y por ofrecerme la oportunidad de entrevistarte.


¡Gracias a ti por contar conmigo! 😊


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viernes, 19 de abril de 2019

Besos de libro #237 Misión hippy



La cogió por las caderas y la pegó con fuerza a él. Zoe jadeó y sin esperar un segundo más, acercó sus labios y lo besó, firme y decidida.
Ya está, ahora estaba total e irremediablemente perdido y lo sabía, no había vuelta atrás. Toda la tensión acumulada que había entre ellos desde que se conocieron estaba a punto de ser resuelta. Y él ya no podía, ni quería, evitarlo. Subió una mano por la espalda de Zoe y la enredó entre sus cabellos, como había deseado hacerlo desde que la vio desprenderse de las horquillas el día de su careo con el juez. Inclinó más la cabeza y se apoderó de su boca con la necesidad y la urgencia de poseerla, de días y horas ansiando probar la sensualidad de sus labios. Sus lenguas se entrelazaron luchando hambrientas por conquistar el terreno del otro. Las manos de Martín volaban entre sus cuerpos, presionando su ya conocido trasero y acariciando el contorno de su pecho. Zoe bajó una mano y palpó la entrepierna de Martín, apretando ligeramente los tensos vaqueros y provocándole un ronco gruñido que la excitó aún más. Por fin se había atrevido a dar rienda suelta a su pasión. Consiguió desabrochar el cinturón y abrir con dificultad los botones entre besos y jadeos hasta que pudo meter la mano dentro de la ropa interior y acariciar la suave y húmeda erección.
Martín exhaló varias veces mientras ella seguía dedicándole atenciones, poniéndolo peligrosamente en el punto de no retorno.
—Si no quieres que pase, para ahora —habló con voz ronca mientras succionaba el cuello de Zoe.
—¿Crees que si no quisiera que pasara habría empezado?
 La camiseta de Martín voló por los aires y en silencio, solo con su mirada pidió permiso a Zoe para continuar, haciendo verdaderos esfuerzos por no abalanzarse sobre ella y tomarla lo más rápido posible. La necesidad de sentir el abrazo y las contracciones de sus músculos cuando por fin pudiera adentrase en ella lo estaban volviendo loco. No recordaba haber deseado a otra mujer como la deseaba a ella.
Zoe sonrió y asintió, anticipándose a lo que estaba a punto de suceder. El fuego que veía en sus ojos encendía más, si cabe, la pasión que los envolvía. Martín suspiró aliviado y se dejó caer de rodillas. Empezó a descender por el cuerpo de Zoe prodigándole besos húmedos hasta llegar al minúsculo triángulo de ropa interior que impedía su acceso. Enganchó sus pulgares en el elástico y lo bajó lentamente por sus esculturales piernas sin despegar sus ojos de los de ella. No quería perderse ni por un momento cualquiera de sus gestos y jadeos, grabarlos en su memoria, disfrutarlos y revivirlos en la intimidad las veces que quisiera.
Cuando por fin hizo a un lado la ridícula prenda, soltó una carcajada y rozó con el dedo el dibujo de su pubis completamente depilado.
—¿El símbolo de la paz? ¿De verdad?
Sonrió tímida y asintió. Martín sustituyó el dedo por la lengua y repasó el tatuaje entre los sensuales suspiros que escapaban de los labios de Zoe. Colocó la mano entre sus piernas y fue subiendo despacio, provocando escalofríos en su piel y agitando su respiración.
—Martín…
La gravedad del tono de su voz lo animó a seguir torturándola un poco más.
—¡Oh Dios! —colocó las manos en su cabeza y tiró un poco del corto cabello del soldado— Para por favor, creo...
Las atenciones del teniente cesaron en el acto.
—¿Qué?
—Estoy un poco mareada, creo que…
Se levantó y la sujetó por los hombros.
—No me hagas esto.
—...creo que voy a...
—Joder.
Zoe se convulsionó por las arcadas mientras doblaba su cuerpo y expulsaba el Malibú, la piña y la espuma de coco a los pies de Martín. Cuando pudo controlar su desnudo cuerpo, sin levantar la cabeza, usó los pies para enterrar en la arena el producto de sus náuseas.

Misión hippyTessa C. Martín
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sábado, 30 de marzo de 2019

Entrevistando a... #10 Tessa C. Martín


Muy buenas a todo el mundo. Como casi estamos acabando el mes, y como viene siendo habitual desde hace un tiempo en el blog, hoy nos toca la sección ‘Entrevistando a…’. este mes la artista invitada es Tessa C. Martín, a la que pude conocer en persona en el V ERA a principios de este marzo. Os dejo con ella.

 ¿Quién es Tessa C. Martín?

Tessa C. Martín es el seudónimo de una profesora de música y madre de familia. Amante de la lectura en general y de novela romántica en particular, que un día decidió escribir su primera historia de amor para evadirse y descubrió que aquel sueño podría hacerse realidad gracias al cariño de los lectores.

¿Escribes y/o trabajas?

Trabajo de lo que escribo. Es decir, actualmente he pedido una excedencia y me dedico profesionalmente a la escritura. Esperemos que dure muchos años...

¿Cuándo empezó tu interés por los libros? Tanto como lectora como escritora.

Me gustaría decir que siempre me gustó la lectura, desde la más tierna infancia, pero no es cierto. Aborrecía los libros que me obligaban a leer en el colegio, así que hasta que no llegué a la adolescencia y pude elegir el tipo de novela y el género que me gustaba, no me convertí en una apasionada de la lectura. Supongo que una cosa llevó a otra: leer a querer expresarme a través de las palabras y en el instituto me lancé a escribir para el periódico. Más tarde lo tuve que dejar para estudiar mi carrera y no fue hasta muchos años después que retomé la escritura.

Como lectora, ¿qué tipo de historia buscas cuando te acercas a un libro?

Busco historias que me transmitan. Que me creen un nudo en el pecho y me produzcan un pellizco en el estómago, que sean capaces de hacerme vivir lo mismo que los protagonistas. Que me hagan SENTIR.

¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué tipo de música te gusta?

Lo cierto es que disfruto con las cosas más sencillas. Me encanta quedar con mis amigos en una terraza al sol del mediodía mientras mis hijos juegan, leer cuando cae la noche y todos duermen, ir al cine de vez en cuando sola con mi marido para ver algo diferente (y de adultos), pasear sin prisa por el campo, la playa…
Me gusta casi cualquier tipo de música. Quita el reggaeton y el heavy metal y deja la música clásica, el pop o el rock. Así de variado es mi gusto.

¿Cómo es el proceso de creación en tu caso? ¿Es antes la historia o son los personajes?

Normalmente es la historia y en base a ella, construyo los personajes que se adecúen a ella. En realidad viene rodado, porque una historia lleva implícitos unos personajes que te llevan de la mano durante toda la trama y que incluso pueden llegar a modificarla.

¿Desde que surge la idea para una historia sabes cómo va a acabar?

Sí. Sé cómo comienza, qué quiero que pase y cómo quiero que termine. Pero es divertido disfrutar sobre todo del camino.

¿Planificas tus libros o vas improvisando sobre la marcha?

Los suelo planificar pero no al detalle. Hay veces que los protagonistas, que muchas veces, por no decir siempre, tienen voz propia, te llevan por otros caminos que no tenías planeados y resultan ser mucho más enriquecedores para la trama.

¿Te inspiras en alguien a la hora de crear a tus personajes o son creación totalmente tuya?

Me gusta tener una imagen de los personajes. Por regla general me los imagino y luego busco a aquellos que se asemejen a los de mi mente. A veces lo tengo muy claro como en Palabra de McKenzie con (Chris Hemsworth) y a veces no son del todo como los imagino, pero se parecen bastante, como en Te regalaré pensamientos (Ben Barnes).



¿Tienes algún sitio, hora o manía a la hora de sentarte a escribir?

Escribo siempre en el mismo sitio, en mi escritorio. Sobre todo por la mañana cuando los niños están en el colegio. Me preparo un tazón de café con leche, reviso las redes sociales y ya me pongo a escribir hasta la hora de comer. Hay días en los que en una hora puedo avanzar más que otros con cinco. Aquí prima más la disposición (totalmente involuntaria) de mi mente que el horario, por ejemplo.

¿Cuánto tiempo te lleva tener listo un libro desde que surge la idea hasta que lo tienes terminado?

Suelo tardar alrededor de un año. Reconozco que soy bastante paranoica y exigente, y reviso muchas veces el texto. No obstante, aún así, todavía se cuelan cosas que soy incapaz de ver. Esta vez, con la novela que tengo entre manos, me he propuesto recortar el tiempo, ya que me dedico en exclusiva a ello.

¿Qué se siente cuando entras en una librería y ves tus libros colocados en las estanterías para que la gente pueda comprarlo?

No conozco a nadie que no le haga ilusión, porque además, quedan preciosos. (Risas). Pero en mi caso, creo que emociona más a mis hijos. A mí me resulta más gratificante cuando los lectores me dicen que han leído mi historia y no han podido parar hasta terminarla, o que los personajes se niegan a abandonar su mente. Lo importante es llegar al lector a través de las palabras.

¿Qué es lo más bonito que te han dicho de tu libro? ¿Y la crítica más negativa?

Lo más bonito que me pueden decir es que han reído, llorado o se han emocionado, porque eso significa que lo he hecho bien. En la novela romántica hablamos de sentimientos, si no sentimos algún tipo de emoción, fracasamos.
La crítica más negativa… Sinceramente creo que lo que más me duele no es lo que digan, sino cómo lo digan. El desprecio a la hora de explicar que no te ha gustado una novela que llevas meses planificando y dedicándote en exclusiva. El poco respeto a ese trabajo, es lo que realmente me duele. No se puede gustar a todo el mundo y es respetable, pero el lenguaje ofrece infinidad de posibilidades para ensamblar palabras de la forma menos dolorosa posible.

Has publicado con editorial y autopublicado. ¿Qué te decide por una o por otra en cada caso?

Actualmente estoy muy satisfecha con la autopublicación. Tener el control absoluto sobre tu trabajo te ofrece una sensación de tranquilidad y la vez de responsabilidad, porque todo depende de ti, que resulta algo ambigua pero sumamente satisfactoria. Por supuesto, no descarto publicar con alguna editorial seria y de confianza que me ofrezca lo que la autopublicación no puede, la distribución a nivel nacional en grandes librerías como Casa del Libro, Fnac, Corte Inglés… Si no es así, hoy por hoy, la publicación independiente cubre muy bien el mercado digital y a nivel de las necesarias pequeñas librerías.

Cuéntanos un poquito cómo surgió la idea para ‘Te regalaré pensamientos’, tu último libro.

La historia es curiosa porque yo tenía una novela contemporánea entre manos, que era la segunda vez que la retomaba. Empecé con ella y la dejé por Palabra de McKenzie. Publiqué Palabra de McKenzie y retomé la contemporánea hasta que un día me desperté con un sueño todavía en la cabeza. Me levanté corriendo y la escribí en mi libreta especial, donde anoto los argumentos, y le dije a mi marido que había soñado mi próxima novela. Así surgió Te regalaré pensamientos.


Una cosa que siempre me pica la curiosidad es el tema de los nombres de los personajes. En tu caso, ¿cómo los bautizas? ¿De dónde surgen sus nombres?

Suelo buscarlos en listas de nombres ingleses, escoceses, americanos… Según el tipo de novela que esté escribiendo, e imaginarme sus caras, si me cuadran o no y cómo suenan esos nombres con los diálogos entre ellos. En el caso de Te regalaré pensamientos, quería que los nombres de ambos se pudiesen apocopar: Maddison/Maddy; Cameron/Cam. Lo necesitaba para la historia.

En dos de las tres novelas que he leído tuyas, la protagonista tiene un amigo italiano. ¿Tienes alguna conexión especial con Italia?

(Risas). ¡No! Y creo que sus cameos han terminado. En aquel momento me parecieron perfectos por el tipo de novela que se trataba y aportaban el típico cliché al más puro estilo Rupert Everett. Pero ya no, ahora intento huir de los tópicos, además de la complejidad de buscar a alguien entendido en el idioma que te pueda corregir.

Si llevaran al cine tu libro, ¿qué actores te gustaría que encarnaran a tus personajes?

Por soñar a lo grande que no sea. En el caso de Te regalaré pensamientos, Cameron podría ser Ben Barnes y Maddison, Alicia Vikander. No obstante, confiaría mucho en el criterio del director y del productor y me prestaría para estar presente en cualquier casting que tuviesen a bien realizar.

Hablemos de Pinterest. No sabes lo que me alegro cuando encuentro que tenéis cuenta y tableros de los diferentes libros. Tú los tienes, ¿te ayudan mucho a inspirarte? ¿Los consideras necesarios?

Para mí sí son necesarios. Los mantengo ocultos mientras escribo la novela y voy añadiendo imágenes. Me ayudan a no perder la perspectiva de sus características y a utilizar algún vestuario o paisaje, incluso escena, para la posterior promoción de la novela.

¿Tienes algún proyecto a la vista? Cuéntanos algo en petit comité.

Pues como os he avanzado antes, he retomado por tercera vez la novela contemporánea que empecé. Es un reto que debo superar porque además tenía bastante escrito. Trata temas de bastante actualidad y quiero darle un toque al personaje masculino muy diferente al que estamos acostumbradas, pero que no me cabe duda de que va a enamorar.

¿Tienes personas de confianza a las que le das a leer en primicia tus libros para que te den opinión antes de mandarlos a ninguna editorial?

Por supuesto. Las lectoras cero son necesarias y en mi caso, bastante exigentes y de gustos dispares, lo que me da bastante tranquilidad la mayoría de las veces, pero también cierta inseguridad en otras. Resumiendo: temo y ansío a la vez sus opiniones. Pero ellas son las que se encargan de abrirme los ojos cuando algo no está bien y nunca alcanzarán a comprender mi nivel de agradecimiento.

¿Cómo ves el panorama editorial ahora en España?

En mi humilde opinión, creo que el mundo editorial lleva años intentando adaptarse a las nuevas tecnologías y aún no ha acabado esa adaptación. En España se mira con un ojo el mundo anglosajón, más avanzado, y con otro el pasado, rememorando tiempos mejores. 
Creo que se está polarizando más entre gigantes editoriales y creadores independientes. Unos luchan a golpe de talonario con campañas publicitarias, jugosos contratos y grandes distribuidores… y otros luchan con ingenio, trabajo, flexibilidad y redes sociales.
Lo último supone la aparición de trabajos independientes, que estoy segura, que se consolidarán más pronto que tarde. Como es el caso de buenos correctores, portadistas, community managers, editores (entendidos como profesionales que mejoran la obra, la editan para conseguir hacerla más comercial, con un tono concreto, etc.), agentes... Los escritores independientes que intenten profesionalizarse acabarán acudiendo a estos profesionales y, seguro que las grandes editoriales también usarán esos servicios o directamente los pondrán en plantilla.
En definitiva, creo que el mundo editorial hoy en día está un poco revuelto y presenta oportunidades para todos aquellos que se tomen en serio su trabajo, que estén atentos a los cambios y sepan ver las posibilidades que se presenten. 

Déjenos usted todas sus redes sociales para que podamos acosarla bien.

Acósenme con cariño:

Para terminar la entrevista, ¿algún mensaje para tus seguidores/lectores?

Pues como siempre cuando termino mis novelas os diría: ¿Seguimos soñando juntos?

Muchas gracias por tu tiempo, y por ofrecerme la oportunidad de entrevistarte.


Muchísimas gracias a ti por ofrecerme un huequito en tu blog y por todo tu cariño. 

Reseñas de la autora en el blog:

miércoles, 13 de marzo de 2019

Misión hippy - Tessa C. Martin



Sinopsis
El teniente Martín Galán, del Grupo de Operaciones Especiales, ha sido entrenado para enfrentarse a cualquier situación. Por eso, rescatar a una joven hippy que se ha quedado suspendida de un poste mientras colgaba una pancarta antimilitarista no debería suponer mayor problema.
¿O sí?
Zoe de la Prada es altruista, impulsiva y honesta. Su pensamiento liberal y su lucha contra las injusticias la ponen en el ojo del huracán cuando tiene que ser rescatada por un teniente autoritario que, con su manera de proceder, no hace más que confirmar los reparos que tiene la joven en contra del ejército.
¿O no?
¿Qué sucede cuándo dos personas de mundos completamente distintos se atraen? ¿Dejarán que sus diferencias las separen? Para Zoe y Martín esta será su principal misión.
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Febrero fue el mes elegido para esta lectura que llevaba esperando demasiado tiempo. Le tenía el ojo echado casi desde que salió, pero por unas cosas o por otras no le encontraba hueco.

Misión hippy ha sido un libro que me ha durado un día. Aprovechando que tenía libre en el trabajo, me lo leí prácticamente en una sentada. Una vez empezado no es fácil dejarlo. Además, no es muy largo y las discusiones entre nuestros dos protagonistas enganchan y hacen la lectura rápida y veloz.

Narrado en tercera persona y en pasado, enfocado desde los puntos de vista de Zoe y Martín, nos vamos enterando de la situación de cada uno de ellos, de su vida y de cómo son.

Me ha gustado mucho la historia, me he divertido con las situaciones que hay entre ellos y me deja muy buen sabor de boca. Además, desde que se conocen (y nosotros a ellos) hay química entre estos dos. Son tan diferentes entre sí que la atracción es irremediable.

Martín me ha gustado mucho por su forma de ser, por su rectitud y por cómo va cayendo poco a poco en las redes de Zoe sin que ella se lo proponga en ningún momento.


Zoe también me ha gustado. Su carácter resuelto y desenfadado (aparentemente) le va a hacer vivir situaciones un poco peliagudas, como la que le lleva a conocer a Martín. Es un espíritu libre y no quiere que nadie le quite esa libertad por la que lucha con todas sus consecuencias.

Los dos juntos son como el agua y el aceite, pero hacen muy buena mezcla y terminan por compaginar.

Este ya es el tercer libro que leo de Tessa C. Martín, me gusta como escribe por lo que no será el ultimo. Tiene más que me llaman la atención como, por ejemplo ‘Lo que quiero contigo’ que es una segunda parte (más o menos) de ‘Lo que quiero, pero contigo’ (del que también quiero hacer relectura) y su último libro que tiene pintaza.

Es curioso que naciera como un relato por entregas en la web de la autora y en el que los lectores votaban que quieran que les pasaran en el siguiente capítulo. Romantic le propuso que lo adaptara a novela y quedo tal que así, una historia bonita, bien hilada no muy larga.

Misión hippy ha sido un libro que me ha durado un asalta, que engancha, entretiene y con el que pasar un rato más que agradable. Es una lectura fácil y amena más que recomendable.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme

Otras reseñas de la autora en el blog:

Lo que quiero, pero contigo
Palabra de McKenzie
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miércoles, 30 de mayo de 2018

Entrevistando a... #3 Elena Garquin



Muy buenas a todo el mundo. Hoy, siendo viernes tocaba un Beso de libro, pero lo vamos a cambiar por la entrevista a Elena Garquin. No me voy a enrollar que sino esto se hace muy largo. Sin más dilación os dejo con Elena.

¿Quién es Elena Garquin?

Una persona común y corriente, que se pelea con la vida cada día, como seguro que hace todo el mundo, claro. Alguien combativo, muy leal y, en ocasiones, demasiado sincero, para mi desgracia, jajajajajaja, que procura sacarle el jugo a cada cosa buena que le pasa, y aprender de cada cosa mala para no volver a repetirla. Amiga de mis amigos, pero enemiga de mis enemigos sin discusión. Como ya tengo mis años, he aprendido a gestionar mis emociones, aunque cuando se trata de defender lo mío saco las garras y enseño los dientes, como buena Leo que soy. Soy amante del aire libre y, por supuesto, de los libros. Tanto a la hora de leerlos como de escribirlos. Creo que tengo que dar lo mejor de mí en cada momento y procuro poner toda la carne en el asador para conseguirlo.

¿Escribes y/o trabajas?

Trabajo escribiendo, además de encargarme de dos mellizos adolescentes, una casa y dos gatos. No me queda tiempo para mucho más, jajajajaja!!

¿Cuándo empezó tu interés por los libros? Tanto como lectora como escritora.

Creo firmemente que ese interés está inscrito en nuestro ADN cuando nacemos, en serio. Después se manifiesta en un momento u otro de nuestras vidas. En mi caso, mi afición como lectora empezó de niña. No recuerdo exactamente cuándo, pero rondaría los siete u ocho años, que es una edad muy temprana teniendo en cuenta que estamos hablando de hace un montón de años… Enseguida comprendí que me pasaba algo muy raro: no solo disfrutaba leyendo, sino que además mi cabeza fabricaba historias independientes que necesitaban ser contadas, así que me puse a ello con trece años. Ni qué decir tiene que mis primeros escritos eran, por decirlo finamente, difíciles de leer… Y claro, mis preferencias literarias tampoco estaban muy definidas. Hasta que me inicié como lectora de novela romántica, y supe que escribir era lo que quería hacer en la vida.

Como lectora, ¿qué tipo de historia buscas cuando te acercas a un libro?

Depende del momento en el que me encuentre. Por regla general, busco historias con fondo además de forma, pero que no me hagan pensar demasiado. Me gusta encontrarme con unos personajes bien construidos pero que disten mucho de ser perfectos, con sus virtudes y sus defectos, una historia que se sostenga, una trama sólida que me ofrezca una evolución del personaje. El 99,9% de mis lecturas son de romántica, pero también le estoy cogiendo el gustillo a la novela negra. A veces, cuando escribes acerca de un género en concreto, es bueno que tus lecturas vayan por otro camino, al menos en mi caso.

¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué tipo de música te gusta?

Mis aficiones son muy sencillitas. Libros, cine, algo de deporte para oxigenar el cerebro y mantenerme un poco en forma, los buenos ratos con la familia y los amigos, los paseos al aire libre…
¿Música? Pues me pasa un poco como con lo que busco en los libros. Depende de mi estado de ánimo. A veces me paso muchísimo tiempo sin escuchar nada, otras veces me pongo en plan cañero hasta que a mis hijos se les salen los ojos cuando me ven, jajajajajaja!! Pero como ya casi me puedo considerar un dinosaurio, siempre me voy a la música de mi época, los ochenta y los noventa.

¿Cómo es el proceso de creación en tu caso? ¿Es antes la historia o son los personajes?

Por regla general, en mi caso van las dos cosas unidas de la mano. Cada historia requiere un tipo de personaje diferente, con un carácter determinado y una manera de actuar o pensar acorde con ella. Tampoco soy una persona demasiado organizada con este tema, me gusta siempre improvisar, así que a veces surgen las ideas a la espera de unos personajes a la altura, y otras veces es a la inversa. Lo que sí que tengo claro siempre son diversos parámetros a los que no renunciaré nunca, como por ejemplo protagonistas femeninas fuertes dentro de sus personalidades, claro. Que, en mayor o menor medida, con más o menos dudas y más o menos esfuerzo, afronten sus problemas con la valentía necesaria como para solucionarlos. Y en este punto, me da lo mismo la época histórica en la que se desarrolle la historia. Soy de las que piensan que, teniendo en cuenta las limitaciones de la época, siempre ha habido mujeres que le han echado un par de ovarios a la vida.

¿Desde que surge la idea para una historia sabes cómo va a acabar? ¿Planificas tus libros o vas improvisando sobre la marcha?

Solo sé que va a acabar bien, jajajajajaja. El resto, me lo van dictando ellos, los personajes. Procuro dotarles de rasgos lo suficientemente humanos como para que me sorprendan de repente y tomen un camino totalmente diferente al que yo les había marcado. Son como hijos rebeldes. ¡Incluso discuto con ellos!
¿Planificar? Yo soy la antítesis de esa palabra en todos los aspectos de mi vida, en serio. Sí que es cierto que tengo un mínimo, por decirlo así, plasmado en una especie de esquema mental (las veces que lo hago sobre un papel, al final nunca recurro a él), pero es tan básico que ni siquiera podría llamarlo planificación. Y muchas veces, se modifica sobre la marcha. Como dije antes, para mí es esencial que un personaje evolucione a lo largo de su propia historia; a veces, esa evolución te marca el ritmo y la dirección.

¿Te inspiras en alguien a la hora de crear a tus personajes o son creación totalmente tuya?

Yo siempre digo que cada personaje tiene su seña de identidad, algo así como un ISBN propio e intransferible que los hace diferentes entre sí… Pero tengo que admitir que tienen muchos rasgos de personas reales, que conozco. Y no solo hablo de virtudes, sino de defectos. No solo hablo de los protagonistas, sino también de los antagonistas.

¿Tienes algún sitio, hora o manía a la hora de sentarte a escribir?

Soy poco exigente, no tengo manías. En cuanto a las horas, tampoco es que pueda elegir mucho, teniendo en cuenta que tengo a tres personas más en mi casa con sus propios horarios, así que suelo aprovechar las mañanas, que es cuando más libre estoy. Pero sí te digo que siempre busco la soledad, la luz natural, cuanta más mejor, y el silencio. Me encanta la música, pero no suelo escribir con ella de fondo porque normalmente me distrae. 
¿Qué se siente cuando entras en una librería y ves tu libro colocado en las estanterías para que la gente pueda comprarlo?

No sé si se podrá decir, pero… ¿algo así como un orgasmo visual? Es difícil de explicar, jajajajaja. Una mezcla de miedo al saber que algo que hasta entonces era completamente tuyo, pasa a ser de todo el que quiera tenerlo, expectación por conocer opiniones, nervios y, para qué negarlo, un poquito de esa vanidad que, queramos reconocerlo o no, tenemos todos los escritores cuando nos decidimos a hacer pública una obra nuestra. Pero sobre todo, MUCHÍSIMA ILUSIÓN y un orgullo muy parecido al que tienes por tu hijo que ha conseguido algo muy importante en su vida.

¿Qué es lo más bonito que te han dicho de tu libro? ¿Y la crítica más negativa?

Lo más bonito fue en una presentación de Casualmente Valentina. Una mujer se acercó a comprar el libro y me dijo que no era para ella, sino para su hermana, enferma de ELA, que ya había leído mi primer libro. Cuando me explicó que mis historias conseguían evadirla de la enfermedad e incluso hacerle sonreír, se me saltaron las lágrimas. Todavía se me ponen los pelos como escarpias cuando lo recuerdo.
¿Críticas malas? La verdad es que para mí no hay crítica mala si se hace con respeto hacia el trabajo ajeno y hacia la persona que lo realiza. De hecho, las críticas que te remarcan los fallos son las mejores, porque te permiten aprender y avanzar como escritora. Pero sí recuerdo que hubo una… Peculiar, por decirlo así. No voy a decir el nombre del blog porque no quiero polémicas, pero cuando publiqué TUAREG, me sugirieron que, ya que el protagonista era árabe (primer error, era tuareg, y en eso ya había una sustancial diferencia), y la protagonista femenina era tan desafiante, no entendía cómo no la castigaba o la pegaba. En fin, sin comentarios…

¿Cómo conseguiste que te publicaran tu primer libro? ¿Fue duro el proceso de encontrar editorial que te diera el sí?

Enviándolo a todas las editoriales que aceptaran romántica, jajajajajaja!! Entonces era una pardilla EN TODO, así con mayúsculas, así que me dejé guiar en ese sentido y me pasé una tarde enviando el libro a todo el mundo capaz de aceptarlo. Si te soy sincera, nunca pensé que me lo fueran a aceptar, y menos después de once años sin escribir ni una línea. Y en realidad, hubo dos editoriales que lo aceptaron. Una de ellas, Phoebe, que llevaba un mes buscando a su primera autora nacional. Yo no sabía nada al respecto, ¡lo juro! Así que puedes imaginarte mi sorpresa cuando Carlos, el editor, me llamó para decirme que el manuscrito de LA HEREDERA había sido seleccionado de entre más de doscientos aspirantes para ser su primera autora nacional. Así que en ese aspecto, no puedo decir que mi proceso fuera duro, sino más bien todo lo contrario.

¿Qué te ha llevado a la autopublicación después de tantos libros publicados por editorial?

La necesidad de probar cosas nuevas. No me gusta encasillarme en nada en general. Por eso he escrito novelas históricas ambientadas en distintas épocas, y en un marco, por decirlo así, poco común en esa clase de novelas. Por eso también me he decidido por empezar con la contemporánea, y por eso me he lanzado a la piscina. Y puedo decir, a día de hoy, que no me arrepiento en absoluto. Nunca he tenido queja alguna de las editoriales en las que he trabajado y espero seguir trabajando, ojo, pero la sensación de libertad absoluta que tienes en la autopublicación, el control absoluto sobre tu trabajo, es única.

De todos los personajes a los que les has dado vida, ¿tienes alguno favorito? ¿Cuál es el niño o la niña de tus ojos?

Eso es tanto como preguntarle a una madre qué hijo prefiere, jajajajajajaj!! Ahora en serio, no y sí. Cada «niño» tiene sus particularidades que me hacen babear, aunque si me pides que me decante por alguno, Tahir de TUAREG y Hernán de TIEMPO DE LOBOS, por el momento, se llevan la palma, aunque Eirian de LLÉVAME A LA LUNA está escalando posiciones muy rápidamente. Lo cual no quiere decir que no adore la chulería de Diego en LA HEREDERA, la dulzura de Ethan en BOOMERANG, o la entrega, la fidelidad a la palabra dada y la perseverancia de Martín en TIEMPO DE PROMESAS. En cuanto a ellas, me gustan todas, así de claro y por una sencilla razón: son mujeres fuertes, valientes, que saben manejar al hombre que aman y todas las circunstancias que les rodean, tanto propias como ajenas. Valentina, de CASUALMENTE VALENTINA, quizá, sea la que más admiración me despierta, simplemente por ser Rafael como es…

Una cosa que siempre me pica la curiosidad es el tema de los nombres de los personajes. En tu caso, ¿cómo los bautizas? ¿De dónde surgen sus nombres?

Ese es un tema mayor en mi caso, jajajajaja. Si la novela es histórica, la elección se me reduce bastante a la época en la que se desarrolla. Y dentro de ella, intento encontrar un nombre que fonéticamente, suene acorde a la personalidad del personaje en cuestión. Sí, sé que puede sonar tonto, pero para mí si un personaje es fuerte, no puede tener un nombre con sonidos débiles o viceversa. Sigo la misma técnica en las contemporáneas, aunque aquí tengo más donde elegir, claro… Y siempre tengo nombres que me gustan, o que son un pequeño homenaje a alguna persona real, y procuro ponérselos a los secundarios.

Si llevaran al cine tu libro, ¿qué actores te gustaría que encarnaran a tus personajes?

Si te refieres al último, LLÉVAME A LA LUNA tendría a Noha Mills de protagonista indiscutible. Es Eirian desde el primer momento en que lo vi. Con su barba de varios días, su altura y esa mirada enigmática que dice tanto como la de Eirian.
Y con ella me pasa lo mismo. Cuando vi todas las expresiones que era capaz de componer la cara de Ashley Benson, supe que había encontrado a mi Alejandra particular, con esa mezcla de dulzura, valentía y capacidad de sacrificio.


Cuéntanos un poco como surgió la idea de ‘Llévame a la luna’, tu último libro.

Terminé TIEMPO DE LOBOS y tengo que reconocer que lo hice muy cansada, por el proceso de documentación, pero sobre todo por su intensidad y dureza. Necesitaba cambiar de registro, así que decidí meterme en algo mucho más liviano, una especie de comedia romántica que transcurriera a lo largo de un viaje. Algo diferente de la tercera persona. Así que me metí de lleno en la primera persona, y desde dos puntos de vista, soy así de chula… Como siempre, empecé el proyecto con las ideas claras. Y como siempre, la comedia terminó siendo una historia de dos personas que realizan un viaje juntas por diferentes motivos, con su propio pasado a cuestas. Una trama sencilla, pero llena de sentimientos que vamos averiguando a lo largo de sus páginas y que van aflorando conforme los protagonistas avanzan en sus sentimientos. Vamos, algo completamente diferente a mi idea original.

A parte de este último libro, ¿tienes algún proyecto que te ronde la mente? ¿Cierta tercera parte, quizás?

Siempre tengo multitud de proyectos. De hecho, ahora mismo estoy con la historia de Martina, uno de los personajes que aparecen en LLÉVAME A LA LUNA, casi por exigencias del guion. Peeeero… No olvido esa «cierta tercera parte» de la que has hablado tan sutilmente, jajajajajajaja. De hecho, la tengo empezada, y la trama prácticamente hilada en mi cabeza. No me olvido de Félix, ni de Rosaura, ni de Nuño… Te garantizo que están ahí, con su historia a la espera.

¿Tienes personas de confianza a las que le das a leer en primicia tus libros para que te den opinión antes de mandarlos a ninguna editorial? Qué si tienes lectores cero, vaya.

Sí. Varias. Pero ninguna pertenece a mi círculo familiar ni de amigos. Me gusta que me den caña cuando les paso un manuscrito. No busco alabanzas ni un muy bien generalizado, sino detalles, fallos, meteduras de pata garrafales y palabras gruesas que definan lo que he escrito. Me río muchísimo con ellas cuando me hablan de «pufos», «cagadas», «lo sabes hacer mejor, así que hazlo, coño»… Esas cosas te obligan a mejorar, a aprender. Y mi familia y amigos están ciegos en ese aspecto, jajajajajaja.

¿Cómo ves el panorama editorial ahora en España?

Si te refieres al romántico en particular, me hace gracia esta pregunta, porque dentro de un mes estaré en el congreso de A Coruña hablando precisamente de la calidad en la novela romántica. Bueno, mi humilde opinión es que hay muchísima oferta. Y cuando esto pasa, la calidad suele bajar. Lo cual no quiere decir que generalice. Es evidente que siempre ha habido novelas buenas y menos buenas, y es evidente también que este tema corresponde a los lectores, que son quienes compran, quienes leen, quienes eligen. Las editoriales tienen (o deberían) su propio corrector, pero yo he leído novelas publicadas con editorial que dejan bastante que desear en el aspecto técnico, y he leído autopublicados que son una auténtica delicia. Es un hecho objetivo que ahora es mucho más fácil autopublicar que hace unos años, y eso ha abierto la puerta a libros cuya calidad, ya no en cuestiones de trama o de personajes, sino simplemente calidad ortográfica, gramatical o de sintaxis, deja mucho que desear. Y eso, para mí, sí que es fundamental. Igual que a un médico, a un abogado, a un fontanero o a un electricista, se le exigen unos parámetros mínimos de calidad en su trabajo, debería ocurrir lo mismo con los escritores. Bien es cierto que somos humanos y cometemos errores, yo la primera, pero hay algunos que no deberían pasarse, mucho menos si lo que adquieres como lector, ha pasado por las manos de un corrector, bien sea con editorial o sin ella.

Déjenos usted todas sus redes sociales para que podamos acosarla bien.

Faltaría más! Pueden ustedes acosarme lo que quieran, jajajajajja!!
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Para terminar la entrevista, ¿algún mensaje para tus seguidores/lectores?

El de siempre: leed mucho, de todo, con la mente abierta y el corazón preparado para recibir muuuuucho amor. Espero haber cumplido vuestras expectativas con la historia de Eirian y Alejandra, porque es una historia entrañable, dura en ocasiones y tierna en otras, con todos los elementos que me caracterizan y alguno más que, espero, os sorprendan gratamente. Todo después de haberos dado las gracias por seguir ahí, dejándome vuestros comentarios, vuestros ánimos, vuestros halagos y también vuestras collejas virtuales, jajajajaja. Sin vosotros, nada de esto tendría sentido.

Muchas gracias por tu tiempo, y por ofrecerme la oportunidad de entrevistarte.

Muchísimas gracias a ti por cederme tu espacio. Besazos!!

Os dejo los enlaces a todas las reseñas que tengo en el blog de los libros de Elena Garquin:

Tuareg
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