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viernes, 19 de abril de 2019

Besos de libro #237 Misión hippy



La cogió por las caderas y la pegó con fuerza a él. Zoe jadeó y sin esperar un segundo más, acercó sus labios y lo besó, firme y decidida.
Ya está, ahora estaba total e irremediablemente perdido y lo sabía, no había vuelta atrás. Toda la tensión acumulada que había entre ellos desde que se conocieron estaba a punto de ser resuelta. Y él ya no podía, ni quería, evitarlo. Subió una mano por la espalda de Zoe y la enredó entre sus cabellos, como había deseado hacerlo desde que la vio desprenderse de las horquillas el día de su careo con el juez. Inclinó más la cabeza y se apoderó de su boca con la necesidad y la urgencia de poseerla, de días y horas ansiando probar la sensualidad de sus labios. Sus lenguas se entrelazaron luchando hambrientas por conquistar el terreno del otro. Las manos de Martín volaban entre sus cuerpos, presionando su ya conocido trasero y acariciando el contorno de su pecho. Zoe bajó una mano y palpó la entrepierna de Martín, apretando ligeramente los tensos vaqueros y provocándole un ronco gruñido que la excitó aún más. Por fin se había atrevido a dar rienda suelta a su pasión. Consiguió desabrochar el cinturón y abrir con dificultad los botones entre besos y jadeos hasta que pudo meter la mano dentro de la ropa interior y acariciar la suave y húmeda erección.
Martín exhaló varias veces mientras ella seguía dedicándole atenciones, poniéndolo peligrosamente en el punto de no retorno.
—Si no quieres que pase, para ahora —habló con voz ronca mientras succionaba el cuello de Zoe.
—¿Crees que si no quisiera que pasara habría empezado?
 La camiseta de Martín voló por los aires y en silencio, solo con su mirada pidió permiso a Zoe para continuar, haciendo verdaderos esfuerzos por no abalanzarse sobre ella y tomarla lo más rápido posible. La necesidad de sentir el abrazo y las contracciones de sus músculos cuando por fin pudiera adentrase en ella lo estaban volviendo loco. No recordaba haber deseado a otra mujer como la deseaba a ella.
Zoe sonrió y asintió, anticipándose a lo que estaba a punto de suceder. El fuego que veía en sus ojos encendía más, si cabe, la pasión que los envolvía. Martín suspiró aliviado y se dejó caer de rodillas. Empezó a descender por el cuerpo de Zoe prodigándole besos húmedos hasta llegar al minúsculo triángulo de ropa interior que impedía su acceso. Enganchó sus pulgares en el elástico y lo bajó lentamente por sus esculturales piernas sin despegar sus ojos de los de ella. No quería perderse ni por un momento cualquiera de sus gestos y jadeos, grabarlos en su memoria, disfrutarlos y revivirlos en la intimidad las veces que quisiera.
Cuando por fin hizo a un lado la ridícula prenda, soltó una carcajada y rozó con el dedo el dibujo de su pubis completamente depilado.
—¿El símbolo de la paz? ¿De verdad?
Sonrió tímida y asintió. Martín sustituyó el dedo por la lengua y repasó el tatuaje entre los sensuales suspiros que escapaban de los labios de Zoe. Colocó la mano entre sus piernas y fue subiendo despacio, provocando escalofríos en su piel y agitando su respiración.
—Martín…
La gravedad del tono de su voz lo animó a seguir torturándola un poco más.
—¡Oh Dios! —colocó las manos en su cabeza y tiró un poco del corto cabello del soldado— Para por favor, creo...
Las atenciones del teniente cesaron en el acto.
—¿Qué?
—Estoy un poco mareada, creo que…
Se levantó y la sujetó por los hombros.
—No me hagas esto.
—...creo que voy a...
—Joder.
Zoe se convulsionó por las arcadas mientras doblaba su cuerpo y expulsaba el Malibú, la piña y la espuma de coco a los pies de Martín. Cuando pudo controlar su desnudo cuerpo, sin levantar la cabeza, usó los pies para enterrar en la arena el producto de sus náuseas.

Misión hippyTessa C. Martín
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sábado, 30 de marzo de 2019

Entrevistando a... #10 Tessa C. Martín


Muy buenas a todo el mundo. Como casi estamos acabando el mes, y como viene siendo habitual desde hace un tiempo en el blog, hoy nos toca la sección ‘Entrevistando a…’. este mes la artista invitada es Tessa C. Martín, a la que pude conocer en persona en el V ERA a principios de este marzo. Os dejo con ella.

 ¿Quién es Tessa C. Martín?

Tessa C. Martín es el seudónimo de una profesora de música y madre de familia. Amante de la lectura en general y de novela romántica en particular, que un día decidió escribir su primera historia de amor para evadirse y descubrió que aquel sueño podría hacerse realidad gracias al cariño de los lectores.

¿Escribes y/o trabajas?

Trabajo de lo que escribo. Es decir, actualmente he pedido una excedencia y me dedico profesionalmente a la escritura. Esperemos que dure muchos años...

¿Cuándo empezó tu interés por los libros? Tanto como lectora como escritora.

Me gustaría decir que siempre me gustó la lectura, desde la más tierna infancia, pero no es cierto. Aborrecía los libros que me obligaban a leer en el colegio, así que hasta que no llegué a la adolescencia y pude elegir el tipo de novela y el género que me gustaba, no me convertí en una apasionada de la lectura. Supongo que una cosa llevó a otra: leer a querer expresarme a través de las palabras y en el instituto me lancé a escribir para el periódico. Más tarde lo tuve que dejar para estudiar mi carrera y no fue hasta muchos años después que retomé la escritura.

Como lectora, ¿qué tipo de historia buscas cuando te acercas a un libro?

Busco historias que me transmitan. Que me creen un nudo en el pecho y me produzcan un pellizco en el estómago, que sean capaces de hacerme vivir lo mismo que los protagonistas. Que me hagan SENTIR.

¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué tipo de música te gusta?

Lo cierto es que disfruto con las cosas más sencillas. Me encanta quedar con mis amigos en una terraza al sol del mediodía mientras mis hijos juegan, leer cuando cae la noche y todos duermen, ir al cine de vez en cuando sola con mi marido para ver algo diferente (y de adultos), pasear sin prisa por el campo, la playa…
Me gusta casi cualquier tipo de música. Quita el reggaeton y el heavy metal y deja la música clásica, el pop o el rock. Así de variado es mi gusto.

¿Cómo es el proceso de creación en tu caso? ¿Es antes la historia o son los personajes?

Normalmente es la historia y en base a ella, construyo los personajes que se adecúen a ella. En realidad viene rodado, porque una historia lleva implícitos unos personajes que te llevan de la mano durante toda la trama y que incluso pueden llegar a modificarla.

¿Desde que surge la idea para una historia sabes cómo va a acabar?

Sí. Sé cómo comienza, qué quiero que pase y cómo quiero que termine. Pero es divertido disfrutar sobre todo del camino.

¿Planificas tus libros o vas improvisando sobre la marcha?

Los suelo planificar pero no al detalle. Hay veces que los protagonistas, que muchas veces, por no decir siempre, tienen voz propia, te llevan por otros caminos que no tenías planeados y resultan ser mucho más enriquecedores para la trama.

¿Te inspiras en alguien a la hora de crear a tus personajes o son creación totalmente tuya?

Me gusta tener una imagen de los personajes. Por regla general me los imagino y luego busco a aquellos que se asemejen a los de mi mente. A veces lo tengo muy claro como en Palabra de McKenzie con (Chris Hemsworth) y a veces no son del todo como los imagino, pero se parecen bastante, como en Te regalaré pensamientos (Ben Barnes).



¿Tienes algún sitio, hora o manía a la hora de sentarte a escribir?

Escribo siempre en el mismo sitio, en mi escritorio. Sobre todo por la mañana cuando los niños están en el colegio. Me preparo un tazón de café con leche, reviso las redes sociales y ya me pongo a escribir hasta la hora de comer. Hay días en los que en una hora puedo avanzar más que otros con cinco. Aquí prima más la disposición (totalmente involuntaria) de mi mente que el horario, por ejemplo.

¿Cuánto tiempo te lleva tener listo un libro desde que surge la idea hasta que lo tienes terminado?

Suelo tardar alrededor de un año. Reconozco que soy bastante paranoica y exigente, y reviso muchas veces el texto. No obstante, aún así, todavía se cuelan cosas que soy incapaz de ver. Esta vez, con la novela que tengo entre manos, me he propuesto recortar el tiempo, ya que me dedico en exclusiva a ello.

¿Qué se siente cuando entras en una librería y ves tus libros colocados en las estanterías para que la gente pueda comprarlo?

No conozco a nadie que no le haga ilusión, porque además, quedan preciosos. (Risas). Pero en mi caso, creo que emociona más a mis hijos. A mí me resulta más gratificante cuando los lectores me dicen que han leído mi historia y no han podido parar hasta terminarla, o que los personajes se niegan a abandonar su mente. Lo importante es llegar al lector a través de las palabras.

¿Qué es lo más bonito que te han dicho de tu libro? ¿Y la crítica más negativa?

Lo más bonito que me pueden decir es que han reído, llorado o se han emocionado, porque eso significa que lo he hecho bien. En la novela romántica hablamos de sentimientos, si no sentimos algún tipo de emoción, fracasamos.
La crítica más negativa… Sinceramente creo que lo que más me duele no es lo que digan, sino cómo lo digan. El desprecio a la hora de explicar que no te ha gustado una novela que llevas meses planificando y dedicándote en exclusiva. El poco respeto a ese trabajo, es lo que realmente me duele. No se puede gustar a todo el mundo y es respetable, pero el lenguaje ofrece infinidad de posibilidades para ensamblar palabras de la forma menos dolorosa posible.

Has publicado con editorial y autopublicado. ¿Qué te decide por una o por otra en cada caso?

Actualmente estoy muy satisfecha con la autopublicación. Tener el control absoluto sobre tu trabajo te ofrece una sensación de tranquilidad y la vez de responsabilidad, porque todo depende de ti, que resulta algo ambigua pero sumamente satisfactoria. Por supuesto, no descarto publicar con alguna editorial seria y de confianza que me ofrezca lo que la autopublicación no puede, la distribución a nivel nacional en grandes librerías como Casa del Libro, Fnac, Corte Inglés… Si no es así, hoy por hoy, la publicación independiente cubre muy bien el mercado digital y a nivel de las necesarias pequeñas librerías.

Cuéntanos un poquito cómo surgió la idea para ‘Te regalaré pensamientos’, tu último libro.

La historia es curiosa porque yo tenía una novela contemporánea entre manos, que era la segunda vez que la retomaba. Empecé con ella y la dejé por Palabra de McKenzie. Publiqué Palabra de McKenzie y retomé la contemporánea hasta que un día me desperté con un sueño todavía en la cabeza. Me levanté corriendo y la escribí en mi libreta especial, donde anoto los argumentos, y le dije a mi marido que había soñado mi próxima novela. Así surgió Te regalaré pensamientos.


Una cosa que siempre me pica la curiosidad es el tema de los nombres de los personajes. En tu caso, ¿cómo los bautizas? ¿De dónde surgen sus nombres?

Suelo buscarlos en listas de nombres ingleses, escoceses, americanos… Según el tipo de novela que esté escribiendo, e imaginarme sus caras, si me cuadran o no y cómo suenan esos nombres con los diálogos entre ellos. En el caso de Te regalaré pensamientos, quería que los nombres de ambos se pudiesen apocopar: Maddison/Maddy; Cameron/Cam. Lo necesitaba para la historia.

En dos de las tres novelas que he leído tuyas, la protagonista tiene un amigo italiano. ¿Tienes alguna conexión especial con Italia?

(Risas). ¡No! Y creo que sus cameos han terminado. En aquel momento me parecieron perfectos por el tipo de novela que se trataba y aportaban el típico cliché al más puro estilo Rupert Everett. Pero ya no, ahora intento huir de los tópicos, además de la complejidad de buscar a alguien entendido en el idioma que te pueda corregir.

Si llevaran al cine tu libro, ¿qué actores te gustaría que encarnaran a tus personajes?

Por soñar a lo grande que no sea. En el caso de Te regalaré pensamientos, Cameron podría ser Ben Barnes y Maddison, Alicia Vikander. No obstante, confiaría mucho en el criterio del director y del productor y me prestaría para estar presente en cualquier casting que tuviesen a bien realizar.

Hablemos de Pinterest. No sabes lo que me alegro cuando encuentro que tenéis cuenta y tableros de los diferentes libros. Tú los tienes, ¿te ayudan mucho a inspirarte? ¿Los consideras necesarios?

Para mí sí son necesarios. Los mantengo ocultos mientras escribo la novela y voy añadiendo imágenes. Me ayudan a no perder la perspectiva de sus características y a utilizar algún vestuario o paisaje, incluso escena, para la posterior promoción de la novela.

¿Tienes algún proyecto a la vista? Cuéntanos algo en petit comité.

Pues como os he avanzado antes, he retomado por tercera vez la novela contemporánea que empecé. Es un reto que debo superar porque además tenía bastante escrito. Trata temas de bastante actualidad y quiero darle un toque al personaje masculino muy diferente al que estamos acostumbradas, pero que no me cabe duda de que va a enamorar.

¿Tienes personas de confianza a las que le das a leer en primicia tus libros para que te den opinión antes de mandarlos a ninguna editorial?

Por supuesto. Las lectoras cero son necesarias y en mi caso, bastante exigentes y de gustos dispares, lo que me da bastante tranquilidad la mayoría de las veces, pero también cierta inseguridad en otras. Resumiendo: temo y ansío a la vez sus opiniones. Pero ellas son las que se encargan de abrirme los ojos cuando algo no está bien y nunca alcanzarán a comprender mi nivel de agradecimiento.

¿Cómo ves el panorama editorial ahora en España?

En mi humilde opinión, creo que el mundo editorial lleva años intentando adaptarse a las nuevas tecnologías y aún no ha acabado esa adaptación. En España se mira con un ojo el mundo anglosajón, más avanzado, y con otro el pasado, rememorando tiempos mejores. 
Creo que se está polarizando más entre gigantes editoriales y creadores independientes. Unos luchan a golpe de talonario con campañas publicitarias, jugosos contratos y grandes distribuidores… y otros luchan con ingenio, trabajo, flexibilidad y redes sociales.
Lo último supone la aparición de trabajos independientes, que estoy segura, que se consolidarán más pronto que tarde. Como es el caso de buenos correctores, portadistas, community managers, editores (entendidos como profesionales que mejoran la obra, la editan para conseguir hacerla más comercial, con un tono concreto, etc.), agentes... Los escritores independientes que intenten profesionalizarse acabarán acudiendo a estos profesionales y, seguro que las grandes editoriales también usarán esos servicios o directamente los pondrán en plantilla.
En definitiva, creo que el mundo editorial hoy en día está un poco revuelto y presenta oportunidades para todos aquellos que se tomen en serio su trabajo, que estén atentos a los cambios y sepan ver las posibilidades que se presenten. 

Déjenos usted todas sus redes sociales para que podamos acosarla bien.

Acósenme con cariño:

Para terminar la entrevista, ¿algún mensaje para tus seguidores/lectores?

Pues como siempre cuando termino mis novelas os diría: ¿Seguimos soñando juntos?

Muchas gracias por tu tiempo, y por ofrecerme la oportunidad de entrevistarte.


Muchísimas gracias a ti por ofrecerme un huequito en tu blog y por todo tu cariño. 

Reseñas de la autora en el blog:

miércoles, 13 de marzo de 2019

Misión hippy - Tessa C. Martin



Sinopsis
El teniente Martín Galán, del Grupo de Operaciones Especiales, ha sido entrenado para enfrentarse a cualquier situación. Por eso, rescatar a una joven hippy que se ha quedado suspendida de un poste mientras colgaba una pancarta antimilitarista no debería suponer mayor problema.
¿O sí?
Zoe de la Prada es altruista, impulsiva y honesta. Su pensamiento liberal y su lucha contra las injusticias la ponen en el ojo del huracán cuando tiene que ser rescatada por un teniente autoritario que, con su manera de proceder, no hace más que confirmar los reparos que tiene la joven en contra del ejército.
¿O no?
¿Qué sucede cuándo dos personas de mundos completamente distintos se atraen? ¿Dejarán que sus diferencias las separen? Para Zoe y Martín esta será su principal misión.
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Febrero fue el mes elegido para esta lectura que llevaba esperando demasiado tiempo. Le tenía el ojo echado casi desde que salió, pero por unas cosas o por otras no le encontraba hueco.

Misión hippy ha sido un libro que me ha durado un día. Aprovechando que tenía libre en el trabajo, me lo leí prácticamente en una sentada. Una vez empezado no es fácil dejarlo. Además, no es muy largo y las discusiones entre nuestros dos protagonistas enganchan y hacen la lectura rápida y veloz.

Narrado en tercera persona y en pasado, enfocado desde los puntos de vista de Zoe y Martín, nos vamos enterando de la situación de cada uno de ellos, de su vida y de cómo son.

Me ha gustado mucho la historia, me he divertido con las situaciones que hay entre ellos y me deja muy buen sabor de boca. Además, desde que se conocen (y nosotros a ellos) hay química entre estos dos. Son tan diferentes entre sí que la atracción es irremediable.

Martín me ha gustado mucho por su forma de ser, por su rectitud y por cómo va cayendo poco a poco en las redes de Zoe sin que ella se lo proponga en ningún momento.


Zoe también me ha gustado. Su carácter resuelto y desenfadado (aparentemente) le va a hacer vivir situaciones un poco peliagudas, como la que le lleva a conocer a Martín. Es un espíritu libre y no quiere que nadie le quite esa libertad por la que lucha con todas sus consecuencias.

Los dos juntos son como el agua y el aceite, pero hacen muy buena mezcla y terminan por compaginar.

Este ya es el tercer libro que leo de Tessa C. Martín, me gusta como escribe por lo que no será el ultimo. Tiene más que me llaman la atención como, por ejemplo ‘Lo que quiero contigo’ que es una segunda parte (más o menos) de ‘Lo que quiero, pero contigo’ (del que también quiero hacer relectura) y su último libro que tiene pintaza.

Es curioso que naciera como un relato por entregas en la web de la autora y en el que los lectores votaban que quieran que les pasaran en el siguiente capítulo. Romantic le propuso que lo adaptara a novela y quedo tal que así, una historia bonita, bien hilada no muy larga.

Misión hippy ha sido un libro que me ha durado un asalta, que engancha, entretiene y con el que pasar un rato más que agradable. Es una lectura fácil y amena más que recomendable.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme

Otras reseñas de la autora en el blog:

Lo que quiero, pero contigo
Palabra de McKenzie
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