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viernes, 29 de marzo de 2019

Besos de libro #234 La locura de saltar contigo



—¿Me lo estás poniendo difícil por algo en especial o solo estás jugando? —
preguntó sobre mis labios.
—Jugando, claro —mentí.
—¿Y si te digo que me estoy cansando del juego?
—Pues bésame tú.
—No. Quiero que lo hagas tú. Que lo hagas, porque tienes tantas ganas como yo.
Puto loco. Yo me moría de ganas. Sus besos eran como el mejor vino: entraban muy suaves, te hacían cerrar los ojos y gemir de gusto al paladear su complejidad y se quedaban en tu boca mucho después de haberlos consumido. Embriagaban. Por eso precisamente no le besaba.
—¿Nadie te ha dicho que hablas demasiado? —pregunté, contoneándome sobre su entrepierna.
—¿Y a ti que estás demasiado buena? —Besó mi cuello.
—Me lo dicen continuamente —bromeé, para disimular el estremecimiento que me provocó su beso.
—Lo veo normal. —Alzó las caderas, golpeando el interior de mis muslos,
desenmascarando mis precauciones—. Quítate las bragas, preciosa.
—No sé si me gusta que me llames «preciosa» —dije maniobrando con mi ropa interior.
—Te gusta, no mientas. Cuidado con la rodilla… —Amenazaba peligrosamente a sus pelotas—. Sube la pierna…, así. Joder, Natalie, qué elástica eres…
—Hacía pool dance. —Bajé la pierna y le metí mis bragas en el bolsillo de la camisa —. Lo dejé por los moratones. Y porque me tentaba demasiado lo de ganarme la vida como stripper.
—Te forrarías. —Me acarició las nalgas a manos llenas.
Las mías ya estaban ocupadas con sus botones blancos.
—Quizá me lo replantee. Estoy hasta la seta de la tienda.
—¿Ahora trabajas como dependienta?
Asentí, tiré de su camisa, él se despegó del asiento y me ayudó a quitársela.
Qué torso, la Virgen. Nada exagerado, todo marcado y con el pelito justo. Natural, armonioso, terso, apenas bronceado, de sobra apetecible. Recorrí todo su pecho con las manos, sus hombros, el camino de vuelta, abdomen, cintura, costados… No podía dejar de tocarle. Su tacto era hechizante. Me mordí el labio inferior con fuerza. Ese gemido no tenía que salir. Dani agarró mi cara con ambas manos y me atrajo hasta su boca.
—Tú ganas —murmuró, antes de liberar mi labio con el pulgar y atraparlo con los dientes.
No me mordió, solo me retuvo para acariciarme con la lengua, deslizó las manos por mi cuello muy, muy despacio, inspiró hondo y me estrechó contra su piel caliente. Casi entré en éxtasis. Tuve que cerrar los ojos y sacudir las caderas. Apremiarle. Aquello era demasiado intenso. No debía gustarme tanto.
Dani soltó mi labio y ladeó la cabeza; me besó dos veces, suave, dulce, imponiendo la persuasión como regla básica del juego. A la tercera tuve que responder. Cedí a la necesidad que me gritaba calmar cada átomo de mi cuerpo. Abrí la boca… y me perdí. Por su culpa. Porque él me besó con la urgencia del momento y algo más. Algo profundo, que me revolvía entera, lo notaba hasta en los huesos. Su lengua hacía magia dentro de mi boca, pero yo la sentía mucho más dentro, rozando zonas que aún seguían en carne viva. Me hizo temblar. Él lo percibió y se acercó más para darme el calor que parecía necesitar, sin dejar de besarme con esas ganas… y algo más.


La locura de saltar contigoSilvia Sancho
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lunes, 3 de diciembre de 2018

La locura de saltar contigo - Silvia Sancho



Sinopsis
Una boda.
Un montón de chupitos.
Un Porsche aparcado en una calle oscura.
El mejor amigo del novio.
El hombre con el que no debía acostarme.
El que iba impecablemente vestido con un traje gris y una camisa blanca almidonada.
El dueño de unos ojos verdes que hablaban más que su irresistible boca.
El socio más joven de su despacho de abogados.
El mejor hombre con el que he estado en la cama.
Una locura.
Las huellas de mis uñas en el salpicadero de su coche como prueba.
Un problema de los grandes.
Él era inalcanzable.
Yo estaba rota.
_____________________________________________

Bueno, Silvia. Aquí estamos con tu nuevo libro. Tenía muchísimas ganas de leer este libro después de tantos meses sabiendo de él, pero también tenía un poco de miedo no te lo voy a negar. Porque era una presión muy grande. Y si no me gustaba, ¿cómo te lo decía?

Pero ese miedo era infundado porque la historia me ha gustado… mucho. Dani me ha enamorado completamente hasta tal punto que ahora tengo serias dudas entre Asier y Dani.

La locura de saltar contigo me ha parecido una historia mucho más madura que ‘El verano que aprendimos a volar’, con más fondo y más recorrido. Los personajes son más profundos y he podido conocerlos mejor aún que a Asier y Lara lo que ya es decir porque los conocimos muy bien.

Que se desarrolle la parte principal del libro en otoño es otro aliciente y otra cosa que me ha encantado porque es mi estación del año favorita. Otra cosa que me ha gustado es que Dani tiene mucha más presencia en primera persona porque tiene más capítulos narrados por él. 


Y qué decir de Dani y de Natalie. Pues que me han parecido la leche. Son dos personajes que me han encantado y con los que es fácil encariñarse.

El libro está narrado en primera persona y en pasado tanto por Natalie, que es la que lleva el mayor protagonismo, como por Dani que también tiene su parte que contar. Los capítulos no son demasiado largos, por lo que la lectura es muy veloz y más cuando estás leyendo algo que te está gustando tanto como este libro.

La lectura me duró día y medio, una vez empezado es difícil dejarlo. La pluma de Silvia te mete de lleno en la historia para vivirla a la par que los personajes.

Este libro me ha salido con menos post-its que el anterior y no es porque no haya escenas que lo merezcan, pero llegados a un punto me metí tanto en lo que estaba pasando y en la narración que se me olvidó ir poniéndolos y ahora tendré que releerlo para ir colocándolos. Me espera una ardua tarea.

Pero tengo un ‘pero’ muy grande que ponerte y ese ‘pero’ es: pero no hay dos sin tres, ¿verdad? Tendremos historia de ciertos personajes que se han asomado ligeramente en este libro pero que tienen para su historia propia. ¿A qué te has asustado? Pues no, no hay quejas, aunque debería por hacerme pasar un mal rato al final del libro, mira que eres.

Recuerdo que al final de la reseña de El verano que aprendimos a volar te preguntaba si habría historia entre Natalie y Dani y ahora no lo pregunto, directamente lo pido. Quiero historia de… bueno tú sabes de quienes, ¿verdad?

No puedo dejar de mencionar la ilusión tan tremenda que me ha hecho leer en los agradecimientos mi nombre (mi nick en este caso) y de sorpresa porque no sabía nada de nada. Cuando lo vi no me lo podía creer. Muchas gracias por ese detalle que hace que el libro sea más bonito todavía si es que es posible.

La locura de saltar contigo es una historia adictiva, que se lee de forma compulsiva. Dani me ha encantado, es un AMOR (así, con mayúsculas). Con Natalie me he enfadado, pero también me he reído mucho porque no tiene filtro. Este segundo libro demuestra que lo de Silvia Sancho no es casualidad, sino fruto del trabajo bien hecho y de una cabeza que sabe plasmar una novela muy completa. Ya sabes, Silvia: a por el tercero.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme

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