En la línea
de La felicidad es un té contigo nos llega ahora y de la misma autora esta
nueva novela.
Gracias a un concurso que organizó Troa Librerías en su Facebook y que gane pude elegir este libro con el que me he divertido leyendo.
Está narrado de forma amena, en plan cómico de manera que lo que ocurre en ella (que no es para reírse precisamente) nos lo tenemos que tomar con una sonrisa en la cara.
El libro está dividido en 35 capítulos y cada uno de ellos es una norma para esta pensión tan particular. Normas que, por supuesto, nadie cumple.
Además (a ver si soy capaz d explicarme para que me entendáis), cada capítulo es una especie de relato en el que Mamen Sánchez nos cuenta algo que tiene que ver con el título del mismo. Y todos los capítulos tienen la continuidad necesaria que hacen que el libro sea la novela que es.
La narración es en tercera persona, de forma desenfadada. Con algunas cosas no queda más remedio que reírse porque a Cecilia, nuestra protagonista, le va a pasar de todo o casi.
Otro punto que tiene la novela a favor de la lectura es el pequeño misterio que envuelve a dos de sus personajes. Uno por lo que le pasó y el otro por quién es y qué es lo que quiere.
En Resumen, Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión (que título tan largo, por favor) es una novela amena, divertida, que sabe ganarse al lector en las primeras páginas ya y eso hace que desde el primer capítulo nos metamos de lleno en la lectura que hará que no queramos parar de leer.








